Grünerløkka, uno de los barrios más cool de oslo

Grünerløkka, conoce el Oslo más hipster

Si la capital noruega es ya en sí una ciudad moderna –al menos, en carácter–, el barrio de Grünerløkka lleva esta acepción a su máxima expresión. Arte urbano en cada esquina, galerías que combinan las obras de artistas locales con ropa de segunda mano, mercadillos callejeros y jóvenes a mansalva que se lanzan a la calle, nieve, llueva o salga el sol, a vivir la ciudad al cien por cien.

by CRISTINA FERNÁNDEZ

Altamente inspiradora, transgresora y, ante todo –e importantísimo–, ecológica. Oslo es una de esas capitales modelo. Una de esas ciudades nórdicas amables, pero, al tiempo, con una línea bien marcada en su personalidad. Algo que se extrapola a cada uno de sus barrios, a cada cual más encantador. Nos centramos en uno de ellos. En el mismo que lleva dando que hablar ya algunos años por su infinita oferta cultural y de ocio. Grünerløkka , el nuevo distrito de moda en Oslo, se encuentra a tan solo a 20 minutos a pie del mismísimo centro de la ciudad y es nuestro sitio. 

rio-Akerselva-6aVER GALERÍA

Poco o nada queda ya del pasado industrial y obrero de Grünerløkka . Aunque en realidad esta afirmación es simplemente una forma de hablar: los inmensos edificios de ladrillo rojo visto, los mismos que durante el siglo XIX alojaron fábricas y residencias obreras, siguen ahí, impasibles al tiempo. Solo que ahora, en vez de formar parte de la esencia industrial, han pasado a ser el hogar de negocios hipsters de todo tipo. 

Un buen lugar para empezar el día en el barrio más trendy de la capital noruega es, sin lugar a dudas, Nord (nordoslo.no). El olor a pan recién horneado nos embriaga con solo atravesar su puerta. Buscamos algún acogedor rincón en el que sentarnos y pedimos un café. El grano, también tostado por los dueños del negocio, sabe a gloria. Para acompañarlo, un sinfín de piezas de repostería clásica noruega nos hacen la boca agua. 

Si somos unos auténticos sibaritas del café, tenemos que dirigirnos a Tim Wendelboe (timwendelboe.no), en el 1 de Grüners Gate. Se trata del local de uno de los mejores baristas de toda la ciudad –por no decir del país–, quien decidió transformar su amor por este arte en un negocio dedicado en exclusiva a su gran pasión. Aquí se muele y tuesta el grano del café que antes ha sido minuciosamente escogido en los países productores. Siempre buscando la frescura y sabor idóneos. Solo habrá que decidir si llevarnos el café tostado o tomárnoslo recién hecho allí. Quizás ambas cosas, ¿por qué no? 

Tim-Wendelboe-3aVER GALERÍA

La espina dorsal de Grünerløkka tiene nombre propio: Thornald Meyer, empresario y filántropo noruego nacido en el siglo XIX precisamente aquí, es quien le da título a una de las calles más largas de todo el barrio. En ella los negocios de restauración son los grandes protagonistas, aunque no faltan galerías de arte, tiendas de diseño y algún que otro local donde hacernos con prendas de estilo retro. 

Thorvald-Meyers-4aVER GALERÍA

En Velouria Vintage (velouriavintage.no/index.html) no será difícil decantarse por algún vestido, blusa o complemento de los años 60, 70 u 80: un auténtico viaje en el tiempo. A solo unos pasos nos topamos con Carlings (carlings.com/no/), todo un clásico. Esta tienda especializada en ropa vaquera abrió sus puertas en el barrio en los 60. Aunque cuenta con su propia marca, aquí también se pueden adquirir prendas de grandes firmas.

Y sin cambiar de calle, llegamos a uno de los referentes gastronómicos de Grünerløkka : Mucho Más (muchomas.no), con un colorido mural en su fachada exterior, es un exitoso restaurante mexicano en el que podemos deleitarnos con las mejores fajitas, burritos y enchiladas. Si somos más de hamburguesas, Munchie´s (munchies.no) es nuestra opción: solo por probar sus deliciosas propuestas y sus crujientes patatas fritas merece la pena una parada. 

Munchies-1aVER GALERÍA

El ambiente del barrio destaca por el perfil joven de sus habitantes –y visitantes–. En su estilo se intuye un aire transgresor que compagina a la perfección con la filosofía de Grünerløkka . Y esto queda totalmente plasmado los domingos, cuando todos inundan las calles para disfrutar del mercadillo al aire libre de la plaza Birkelunden. Aquí, además de prendas y objetos de segunda mano, podremos hacernos con joyas a modo de vinilos o CDs. 

Birkelunden-7aVER GALERÍA

Pero las opciones en el barrio continúan: en Robot o en Manillusion (manillusion.no) encontraremos más ropa vintage; en Granit (granit.com) todo tipo de objetos de decoración de estilo auténticamente nórdico. También podremos maravillarnos con las propuestas en interiorismo de diseñadores y artesanos noruegos en FRAMA Collected By. Y en Chillout (chillout.no) disfrutaremos rodeados de todo aquello que nos puede servir de inspiración a la hora de viajar: mapas, libros, guías, ropa y todo tipo de utensilios. ¿La mejor opción? Tomarnos un refresco en su cafetería mientras echamos un ojo a todo lo que ofrece.

Aunque no todo es consumismo en Grünerløkka . El arte tiene su espacio en Skaperverket (skaperverket.no), donde encontraremos cualquier tipo de artículo original elaborado por diseñadores locales. DogA (doga.no), junto al río Akerselva, es un centro de diseño y arquitectura donde se dan cita los mejores profesionales para luchar con sus proyectos, todos a una, por una Noruega más sostenible. Habrá suerte si coincidimos con alguna exposición temporal, aunque solo por echar un ojo al lugar donde se encuentra, una antigua estación abandonada, ya habrá merecido la pena la visita. 

Y ya que hemos llegado hasta Akerselva, ¿por qué no disfrutar de la naturaleza dando un paseo por su ribera? Desde este punto parten dos rutas diferentes que siguen el curso del río al tiempo que permiten contemplar gran parte del arte urbano presente en algunas de las fachadas que colindan con él. 

Otra opción es caminar hasta el Jardín Botánico, un oasis en pleno Grünerløkka y uno de los pulmones verdes de la ciudad. La mejor experiencia es la de pasear relajadamente, haciendo parada ante todas aquellas flores que decoran los jardines y que otorgan de un colorido y un ambiente especial al lugar. Obligado es acercarnos hasta su invernadero, en el que aprender sobre el cultivo y el crecimiento de una gran variedad de especies exóticas. 

Jardín-Botaanico-5aVER GALERÍA

Y si antes hablábamos de Thornald Meyer, ahora tenemos que mencionar a otro de los grandes nombres de Grünerløkka : Edvard Munch, el artista precursor del expresionismo e importante representante de Noruega, vivió gran parte de su vida en el barrio. Existe toda una ruta por aquellos lugares más emblemáticos relacionados con el pintor, aunque para acercarse realmente a su figura, nada como visitar el Museo Munch (munchmuseet.no). En él se exponen muchas de las obras que el artista legó a la ciudad de Oslo. 

Museo-Munch-2aVER GALERÍA

Para acabar el día –y empezar la noche– tampoco faltan propuestas, por supuesto. ¿Preferimos tomar unas copas, o irnos de concierto? En Vulkan Arena (vulkanarena.no/en) podremos asistir al espectáculo de alguna que otra banda internacional con parada en este rincón noruego. Para disfrutar de un cóctel o combinado y buena música, nada como ir al que ha sido considerado uno de los mejores bares del mundo: Bar Boca (Thorvald Meyers gate 30) es el lugar idóneo para brindar por el éxito de Grünerløkka y despedirnos, no sin pena, de este fantástico barrio de moda. Ahora sí que entendemos a qué se debe su fama. 

Más sobre: