Los diez pueblos más bonitos de Cantabria, ideales para una escapada de fin de semana

by hola.com

De la belleza natural de Bárcena Mayor, Mogrovejo o Potes a la monumentalidad de Santillana del Mar, Liérganes, Comillas y Castro Urdiales. O de los hallazgos arqueológicos como Puente Viesgo a emblemas marineros como San Vicente de la Barquera y Laredo. Cada uno presumiendo de lo suyo, esta decena de pueblos cántabros son todos una delicia. Te los presentamos en imágenes para que vayas abriendo boca y luego los vivas de primera mano. Fotos: Turismo de Cantabria.

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MOGROVEJO
A 12 kilómetros de Potes en dirección a Fuente Dé y rodeada de altas cumbres, la pequeña aldea de Mogrovejo merece una parada para admirar su hermoso conjunto de casonas de los siglos XVII y XVIII, a mitad de camino entre lo rural y lo señorial, y en entre las que sobresale una torre medieval.

 

CASTRO URDIALES
La foto más conocida de Castro Urdiales es la que conforman la dársena del puerto, la iglesia gótica de Santa María, el faro, que guía a los marineros desde 1853, y el castillo. Después de recorrer las callejas del casco antiguo, merece la pena darse un pequeño homenaje y disfrutar de su exquisita gastronomía.

 

COMILLAS
Comillas es una villa señorial, con sus elegantes casonas barrocas y sus destacadas construcciones modernistas de arquitectos catalanes, como el Capricho de Gaudí, el Palacio de Sobrellano (en la imagen) y la Universidad Pontificia. Pero también es un lugar para disfrutar de la naturaleza, con una espectacular playa de fina arena, dunas y marismas que forman parte del Parque Natural de Oyambre.

 

POTES
Atravesada por los ríos Deva y Quiviesa, esta encantadora villa se alza en la confluencia de tres valles. Se encuentra rodeada de huertas y tiene los Picos de Europa a un paso. Potes presume de un singular entramado urbano lleno de casas populares y edificios tan emblemáticos como la torre del Infantado.

 

LAREDO
Es una de las perlas del Cantábrico. Y lo es porque aúna la monumentalidad del barrio del Arrabal y la Puebla Vieja, el convento de San Francisco y la iglesia de Santa María de la Asunción con la playa de La Salvé, cuatro kilómetros de arena blanca y fina que la convierten en la más larga de Cantabria.

 

LIÉRGANES
Emplazado en una bucólica llanura regada por el río Miera, Liérganes tiene un casco antiguo que merece la pena saborear, con sus ermitas, sus casonas populares, su iglesia, sus capillas y su puente mayor, que brinda una de sus imágenes más típicas. Pero también tiene un lugar para el descanso, su afamado balneario de aire decimonónico, que se beneficia de las bondades de las aguas sulfurosas que brotan de la denominada Fuente Santa.

 

PUENTE VIESGO
Esta apacible villa termal que cruza el río Pas y paralelo al que discurre una vía verde esconde uno de los conjuntos de cavernas del Paleolítico Superior más ricos de Cantabria, donde destacan la cueva de El Castillo y la de Las Monedas.

 

SANTILLANA DEL MAR
Más que una villa, Santillana parece un museo de piedra, animado eso sí por el trasiego de turistas que pasean por sus calles empedradas. En ella todo es monumental, desde los señoriales edificios que las adornan a su plaza mayor o la colegiata de Santa Juliana, el monumento románico religioso más importante de Cantabria.

 

BÁRCENA MAYOR
Calles empedradas, casonas montañesas con balconadas de madera, amplios zaguanes y el rumor del río Argoza. Bárcena Mayor presume de ser uno de los pueblos más bonitos de España y por si aún así se quedara corto, ahí está el valle de Saja envolviéndolo con su permanente verdor.

 

SAN VICENTE DE LA BARQUERA
La villa marinera, el largo puente de la Maza que cruza su ría sembrada de barquitas, el mar, el magnífico telón de fondo de los Picos de Europa que la arropan y, en el entorno, el Parque Natural de Oyambre componen la estampa más reconocible de esta imprescindible localidad en las listas de las más bonitas de la región.