Un viaje a la Edad Media: los 15 castillos más bonitos de España

De Cáceres a Girona, pasando por Valladolid o León. Por toda la geografía española existen castillos de leyenda que han sobrevivido al paso de los años para trasladarnos a un mundo de cuento, donde las justas entre caballeros, los asedios interminables y los reyes y reinas eran los protagonistas. Elegimos algunas de las fortalezas más bonitas de España que nos llevarán directamente al corazón de la Edad Media porque además, puedes visitarlas.

by María Hernández
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CASTILLO DE LOARRE (HUESCA)

En 1020, el rey de Navarra Sancho el Mayor fundó este convento fortaleza, cuya iglesia dedicada a San Pedro es considerada una joya del románico. Su maravilloso estado de conservación ha propiciado su aparición en multitud de películas de Hollywood. Y es que este castillo conserva todo el sabor de la Edad Media en sus estancias, desde las torres de la Reina hasta el patio de armas.

 

ALCÁZAR DE SEGOVIA

Hoy en día acoge en su interior un museo. Pero ha servido para multitud de cosas a lo largo de su historia: fortaleza, palacio real, prisión, centro de artillería o academia militar. Considerado como uno de los castillos-palacio más importantes de España, su peculiar forma de proa de barco parece romper las olas con la ciudad de Segovia a la zaga. Durante la Edad Media, fue una de las residencias favoritas de los Reyes de Castilla, sobre todo de Alfonso X, por su proximidad a las zonas de caza.

 

CASTILLO DE BELMONTE (CUENCA)

Este castillo palaciego que data del siglo XV posee un patio de armas triangular, rareza solo vista en castillos escoceses. Abierto al público desde 2010, sus salas cuentan la historia de la construcción, incluida su extensa carrera cinematográfica. Fue aquí donde Sofía Loren y Charlton Heston se convirtieron en Doña Jimena y Rodrigo Díaz de Vivar para la superproducción ‘El Cid Campeador’.

 

CASTILLO DE TOSSA DE MAR (GIRONA)

Situado en un recinto amurallado que servía de protección contra la piratería proveniente del Mediterráneo se trata del único ejemplo de fortificación medieval que queda en la costa catalana. La construcción de su muralla, con tres torres y cuatro torreones, y de las casas, arcos y callejas de la Vila Vella, merecen el paseo hasta lo más alto del castillo.

 

CASTILLO DE CARDONA (BARCELONA)

En el siglo XI este castillo se convirtió en la residencia de los Duques de Cardona, también conocidos como los ‘ricos señores de la sal’. Su grandiosidad se ve aumentada por su posición en lo alto de un cerro, dominando el lugar. Entre sus muros es fácil trasladarse a aquella época de poderío, donde los asedios y batallas por el poder eran algo común.Hoy en día convertido Parador Nacional de Turismo.

 

CASTILLO DE BELLVER (MALLORCA)

La construcción en círculo es la característica principal de este castillo a tan solo 3 kilómetros de Palma de Mallorca. Tanto el patio de armas como las diversas torres que forman el conjunto arquitectónico tienen forma de círculo, algo raro que solo tienen algunos castillos de Europa. Hoy en día se trata del Museo de la Ciudad, visita que merece la pena, así como el bosque de pinos que rodea la construcción.

 

CASTILLO DE OLITE (NAVARRA)

Concebido como palacio real para los Reyes de Navarra, vivió su máximo esplendor en el siglo XV bajo el reinado de Carlos III ‘El Noble’. Pasear por sus diferentes salas hace volar la imaginación hasta aquellos momentos, donde la fastuosidad y el lujo copaban cada estancia. Tan hermoso por fuera como por dentro, la galería del Rey o de la Reina merecen una visita.

 

CASTILLO DE COCA (SEGOVIA)

Construido en el siglo XV, este enorme castillo se erige sobre uno de los meandros del río Voltoya, lo que facilitó la construcción del foso. A diferencia de la mayoría de las fortalezas del país, no se eligió un punto elevado para ubicarlo. Está considerado uno de los mejores exponentes del estilo gótico-mudéjar en España, sorprendiendo a los visitantes en cada rincón, destacando el patio de armas y el mirador, desde el que se disfruta de unas imponentes vistas de Coca y de la tierra de pinares que la rodea.

 

CASTILLO DE MORELLA (CASTELLÓN)

Como coronando la población homónima, este conjunto se erige imponente en este lugar desde el siglo XIII. Primero se asentaron los árabes, y tras ellos los cristianos, por lo que se puede observar la mezcla de estilos. En su día, fue una de las fortalezas más importantes del Mediterráneo, dominando la región hasta donde llega la vista. Hoy se puede acceder para contemplar, entre otras cosas, la escalera de caracol hacia el coro o el magnífico órgano de principios del siglo XVIII, aún en funcionamiento.

 

CASTILLO DE LA MOTA (VALLADOLID)

Situado en Medina del Campo este castillo se ha sometido a un largo proceso de restauración del que todavía hoy podemos ver trabajos. La Torre del Homenaje, que protege la entrada la patio de armas, se mantiene en muy buenas condiciones, aunque horadada durante siglos por proyectiles de artillería. Es espectacular también el foso defensivo que circunda el perímetro del castillo.

 

CASTILLO DE MANZANARES EL REAL (MADRID)

Con unas vistas únicas sobre el embalse de Santillana, este castillo cuenta con cuatro torres perfectamente conservadas, destacando la del Homenaje. En su interior, el patio porticado es una delicia, así como su galería gótica, considerada una de las maravillas de la arquitectura militar española.

 

CASTILLO DE ALMODÓVAR DEL RÍO (CÓRDOBA)

El origen musulmán de la edificación data del año 760, aunque ha sido reformado y restaurado en diversas ocasiones. Hoy, con el pueblo y el Guadalquivir a sus pies, este castillo se convierte en el guardián de la zona, concediendo una panorámica desde sus almenas única, que abarca la campiña cordobesa hasta perderse en el horizonte.

 

CASTILLO DE PONFERRADA (LEÓN)

El origen de este castillo hace que sea un monumento muy especial. En 1178 la localidad de Ponferrada pasa a depender de la Orden del Temple y los templarios deciden ampliar la fortaleza que se encontraba en lo alto de un cerro. Las diferentes etapas de construcción y ampliación son perfectamente reconocibles gracias a los escudos y blasones ubicados en sus puertas y muros.

 

CASTILLO DE TRUJILLO (CÁCERES)

Sobre el cerro de Cabeza de Zorro, esta imponente fortaleza comenzó a construirse en el siglo IX sobre una antigua alcazaba árabe. Construido enteramente con granito, la resistente piedra abundante en zona, posee una entrada principal custodiada por dos torres defensivas unidas por un arco de herradura, típico de la arquitectura árabe.

 

CASTILLO DE PEÑAFIEL (VALLADOLID)

Su principal función cuando fue construido era la defensa de la línea del Duero frente a los ataques de los moros en la Reconquista. Su forma de barco le viene dada por la orografía, ya que se encuentra sobre una loma estrecha y alargada en la confluencia de los ríos Duero y Duratón. Hoy acoge el Museo Provincial del Vino, con salas de exposiciones, rincones para realizar catas y bodegas.