Diez acantilados espectaculares de España que quitan el hipo

De la Costa de la Muerte a La Gomera y del cabo Formentor a Barbate, en Cádiz. Balcones escalofriantes desde los que asomarse al mar infinito.

by hola.com

El litoral español esconde playas de fina arena y aguas tranquilas o enfurecidas, pero también paredes vertiginosas y acantilados de infarto no aptos para los que temen al vértigo. De una punta a otra, hemos reunido en esta fotogalería diez de los más impresionantes precipicios que se asoman a nuestros mares y océanos.

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VIXÍA HERBEIRA
Dicen que los acantilados de Herbeira son los más altos de Europa, aunque otros, más cautos, añaden que están a la par con los de Irlanda y Noruega. En el filo más elevado, a 620 metros, descuella la vixía de Herbeira, una garita del siglo XVIII desde la que los piratas que merodeaban por este tramo de la costa coruñesa que lleva de la ría de Cedeira a la de Ortigueira debían de verse diminutos / Foto: © Turismo de Galicia / Miguel Ángel Álvarez Alperi.

 

FORMENTOR
En esta lengua de tierra que es el cabo de Formentor y marca el final de la sierra norte de Mallorca, las montañas peladas se precipitan abruptamente sobre el mar configurando unos acantilados monumentales.

 

BARBATE
El tramo de costa que va del cabo de Trafalgar a Cabo Plata es de gran interés paisajístico. Una travesía por él permite contemplar espacios protegidos de gran importancia histórica y ecológica, tales como el Parque Natural La Breña y Marismas del Barbate que ofrece impresionantes vistas de sus acantilados y de la Torre del Tajo / Foto: © cadizturismo.com

 

FINISTERRE
Desde la ría de Noia y Muros, hacia Fisterra, el Fin del Mundo, las costas se llenan de escarpados acantilados sobre el mar, de playas kilométricas y abiertas donde el tempetuoso Atlántico se bate con fuerza. Es la costa de la Muerte.

 

CABO PEÑAS
El punto más al norte del Principado de Asturias ofrece unas vistas espectaculares que, en días claros, alcanzan la ría de Avilés y hasta el puerto de Gijón. Un lugar lleno de paz y tranquilidad con puestas de sol dignas de ver. Muy cerca del cabo se halla el Faro de Peñas, hoy reconvertido en museo del mar / Foto: © Turismo de Asturias.

 

LANGRE
El mar abierto arremete contra la arena dorada de la playa de Langre, partida en dos por un puntal rocoso sobre el que se asienta un mirador panorámico que abarca una inmensa franja costera oriental. El carácter natural del entorno, rodeado de extensos prados donde pastan mansamente las vacas, hacen de esta gran playa un placer casi secreto en la costa cántabra. Su ambiente solitario no es una casualidad, ya que está protegida por un gran hemiciclo de paredes verticales de 25 metros de altura que la rodea / Foto: © Turismo de Cantabria.

 

ITZURUN
En los imponentes acantilados que envuelven la playa de Itzurun, un arenal rico en yodo, y continúan hasta Deva- se esconde un singular tesoro natural: millones de años de historia geológica escritos en sucesivos estratos rocosos que la acción continua del mar ha dejado al descubierto y que se conocen con el nombre de flysch.

 

LOS GIGANTES
En tiempos era llamado la Muralla del Infierno, y bien podría imaginarse así puesto que su geografía es la de un farallón oscuro de lavas y prácticamente infranqueable hacia el interior isleño. Su fisonomía basáltica cayendo drásticamente sobre el mar se extiende entre la localidad de Los Gigantes y la Punta de Teno.

 

LIENCRES
El Parque Natural de las Dunas de Liecres además de encerrar el campo de dunas vivas más rico y dilatado de toda la costa cantábrica es un lugar donde priman los acantilados y los pinares / Foto: © Turismo de Cantabria.

 

GRAN REY
En torno a los barrancos de Gran Rey y Argaga, dos de los más imponentes de la isla de La Gomera, se articula Valle Gran Rey. Cuenta con una orografía abrupta, escarpada, en la que predominan fuertes pendientes, acantilados y barrancos resultantes del efecto de la erosión del agua y el viento.

 © Cordon Press