Un fascinante viaje al universo Dalí

Vas a conocer calas de ensueño, acantilados, sierras y pueblos medievales, pero la Costa Brava y la comarca del Ampurdán guardan viva además la huella del genial Dalí.

by hola.com

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La comarca del Bajo Ampurdán te atraerá como un imán. Lo tiene todo: calas y playas de ensueño, acantilados que dibujan paisajes grandiosos, espesas manchas de pinos que refrescan la visión, pueblos medievales del interior que invitan a emprender un viaje atrás en el tiempo y también la huella permanente de Salvador Dalí.

El itinerario que te proponemos discurre por los mismos lugares que él recorrió en vida. Un itinerario que comienza en Portlligat, pasa por Púbol y concluye en Figueres, los tres emblemáticos lugares que condensan su existencia y su obra.

Al norte de Cadaqués, el pueblo donde el pintor pasó largas temporadas durante su infancia y juventud, una pequeña carretera te llevará a Portlligat. Un rincón donde el pintor llegó atraído por la luz, el paisaje y el aislamiento del cabo de Creus y encontró refugio. Junto a la bahía fue levantando su casa, la misma que hoy te abre las puertas para recorrer el conjunto de viviendas de pescadores que la conforman. En su laberíntica estructura, descubrirás una sucesión de pequeños espacios encadenados por pasos estrechos, pequeños desniveles y caminos sin salida donde se conservan muebles antiguos, recuerdos y objetos relacionados con su actividad artística.

La segunda parada tienes que hacerla en el interior de la comarca del Empordà, en el castillo de Púbol, que respira romanticismo por los cuatro costados. Fue el refugio que Dalí regaló a su amada Gala para su refugio y descanso y el lugar donde hoy reposan los restos de ésta. Un paseo por la construcción medieval, que se remonta al siglo XI, te descubrirá el universo de esta pareja singular: las estancias privadas de la musa, la colección de trajes de alta costura que se guarda en el desván o las grandes esculturas de elefantes que decoran el jardín, de gusto afrancesado.

El triángulo daliniano se cierra en Figueres, la localidad que vio nacer y morir a Dalí. El Teatro-Museu Dalí guarda lo más extravagante y sólido de su obra. Ideado por Dalí, podrás admirar más de 1.500 piezas de su trayectoria artística y sorprenderte en cada esquina. Ahora con el Cadillac lluvioso, luego con la Galatea de las esferas, El espectro del sex-appeal o la sala Mae West. En el mismo centro del museo se sitúa la cripta con su tumba, junto a una colección de joyas de oro y piedras preciosas diseñadas por el artista.

Y si aún quieres más, muchos otros escenarios del Empordà llevan marcada la huella de Dalí: en Figueres, la calle Monturiol y la plaza de la Palmera, donde nació y vivió, también la iglesia de Sant Pere, en la que fue bautizado, o la Torre Galatea; en Cadaqués, la casa de verano de los Dalí o la de los Pitxot; y ya cerca de Girona, el santuario de Els Angels, donde se casó con Gala. El fascinante viaje por el universo de Salvador Dalí parece no tener fin.

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