¿Embarazada en Navidad? Estos consejos te permitirán disfrutar de las comidas sin riesgos

Si estás embarazada esta Navidad tendrás que cortarte con algunos platos típicos como los embutidos, alimentos crudos y no pasarte con los postres para no ganar demasiado peso. Con estos consejos podrás disfrutar de las navidades sin que tu salud ni la de tu futuro bebé corra ningún riesgo.

La mujer embarazada debe cuidar su dieta durante toda la gestación pero en Navidad, la cosa se complica. Además de las típicas dudas sobre lo que se puede o lo que no se debe comer en el embarazo, está la dificultad de sentarse en una mesa repleta de tentaciones. Pero las recomendaciones de los expertos son claras: "en Navidad no hay que cambiar demasiado la dieta y, sobre todo, no perder la máxima de no comer por dos", señala la doctora Paloma Ramos, nutricionista del Instituto Valenciano de Infertilidad (IVI). Es decir, comer para dos pero no duplicar las raciones. 

¿Puedo tomar marisco? 

Sí, se puede tomar, pero siempre que esté cocinado. Y es que durante el embarazo está prohibido tomar cualquier alimento crudo, incluso los ahumados o en salazón ya que podrían contener microorganismos patógenos como el parásito Toxoplasma gondii o la bacteria Listeria monocytogenes que podrían dañar seriamente a tu feto. Respecto al sushi, solo puedes tomarlo si ha estado previamente congelado a -20ºC durante 24 a 48 horas. Si no estás segura, abstente. 

También debes evitar todos aquellos productos lácteos (quesos, yogures o leches) que no estén pasteurizados. Si no estás segura de su elaboración, es mejor que los evites. Los fiambres y los embutidos no cocidos, entrantes típicos de las mesas navideñas, tampoco son recomendables para la mujer embarazada. "Hay estudios que indican que el jamón curado durante más de 20 meses elimina la toxoplasmosis, pero es mejor no arriesgarse", recomienda la nutricionista. 

Sí pueden tomarse carnes, pescados y huevos siempre que estén bien cocinados, por lo que si vas a pedir un chuletón, asegúrate de que esté muy hecho. "Todos estos alimentos son excelentes para el embrión", señala Ramos. Por ello, suele recomendarse que las mujeres vegetarianas ingieran algo de carne o pescado durante la gestación. Y es que en esta etapa se necesita mucho hierro hemo (el que proviene de los alimentos animales). Si solo se adquiere de los vegetales, hay que asegurarse una buena combinación, por ejemplo, tomando frutas y verduras ricas en vitamina C con las comidas y evitando los lácteos al menos una hora antes y después de comer ya que interfieren en la asimilación del mineral. 

No están recomendados, sin embargo, el hígado o los patés por su alto contenido en vitamina A que puede afectar al desarrollo del feto en las primeras semanas. Tampoco se puede abusar del lucio, pez espada y atún rojo por sus niveles altos en mercurio y metales pesados. 

Por supuesto, no te olvides de tomar productos ricos en ácido fólico como el brócoli, los espárragos, las legumbres, la levadura de cerveza o frutos secos como las avellanas. Aunque los menús navideños no suelan contener este tipo de alimentos, esfuérzate por incorporarlos en los días intermedios. Eso sí, si tomas ensaladas o verduras asegúrate de que estén bien lavadas. 

Omega 3, otro imprescindible del menú 

Los ácidos grasos poliinsaturados Omega-3 son nutrientes esenciales que intervienen en diferentes procesos fisiológicos a lo largo de las distintas etapas de la vida. Y en el embarazo son fundamentales por lo que puedes incluirlos en tus platos de Navidad. “Su consumo es totalmente recomendable para la prevención de la enfermedad cardiovascular. Asimismo, algunos estudios científicos sustentan que las ingestas adecuadas de Omega 3 contribuyen al adecuado desarrollo cerebral, así como a la agudeza visual en los niños, por lo que es un nutriente que ha de estar presente en la dieta desde los primeros días de vida”, indica el doctor Ángel Gil, Presidente de la Fundación Iberoamericana de Nutrición (FINUT) y Catedrático de Bioquímica y Biología Molecular de la Universidad de Granada. Además, tomados en el embarazo reducen el riesgo de parto prematuro. 

La cantidad diaria recomendada es de 250 mg/día, que se puede alcanzar con un consumo adecuado de pescado graso (azul), principalmente, (2-3 raciones por semana). Otras fuentes alimentarias que pueden ser relevantes en el conjunto de la dieta son los frutos secos y las leches enriquecidas, entre otras, siempre en el contexto de una dieta variada, equilibrada y con adecuada densidad nutricional.

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Postres, contente, y alcohol, cero

Probablemente, una de las cosas que más te cueste estas navidades si estás embarazada es no tomarte una copita de vino o brindar con cava. Sobre el consumo del alcohol en el embarazo los expertos son tajantes: "debe ser cero", afirma con contundencia la nutricionista. Se puede tomar, como excepción, cerveza 0,0, pero no la 'sin' ya que contiene algo de alcohol. Y es que no hay dosis segura y las bebidas alcohólicas durante la gestación podrían ocasionar daños muy graves en el futuro bebé.  

Respecto a los postres, recuerda que debes comer para dos, no por dos, y debes contenerte ya que, aunque los alimentos como el turrón contengan vitaminas, minerales beneficiosos para la salud, son muy calóricos y pasarse de peso en el embarazo puede poner en riesgo la salud de la madre y la del feto.

Por otro lado, si te han diagnosticado diabetes gestacional, un tipo de diabetes que se da en el embarazo, evita alimentos y bebidas ricas en azúcar, escoge alimentos con un índice glucémico (IG) bajo y toma mucha fibra

¿Qué hacer si tengo náuseas? 

No se conoce la causa exacta que producen las náuseas durante el embarazo pero se sospecha que los altos niveles de la hormona gonadotropina coriónica (HCG) pueden estar detrás de este malestar. Las náuseas aparecen en general en el primer mes de embarazo y pueden desaparecer en la semana 16 aproximadamente, aunque algunas mujeres las tienen durante toda la gestación.   

Si es tu caso, debes tener especial cuidado con lo que consumes durante la Navidad y evitar algunos alimentos que pueden favorecerlas. Por ejemplo, evita los platos con olores muy fuertes, muy especiados o muy grasos. Opta por alimentos más ligeros y cocinados al vapor o a la plancha y sin mucho aceite. Para evitar las náuseas matutinas provocadas por la bajada de glucosa en sangre, deja unas galletas en la mesilla de noche. Y utiliza el jengibre para aderezar ensaladas o tomarlo en infusión. Estudios científicos han demostrado que es útil para prevenir las náuseas y los vómitos durante el embarazo. 

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