Carlos Felipe de Suecia apoya el diseño sueco

El Príncipe asistió a la presentación de 'Diseño para todos' en la residencia de los Embajadores de Suecia en Londres

El príncipe Carlos Felipe contemplando la muestra 'Diseño para cada uno' en la residencia de los Embajadores de Suecia en Londres, donde se expone por unos días chaquetas, camisas, zapatos y otros objetos de decoraciónVER GALERÍA


Nadie entiende ni promociona mejor el diseño que un diseñador. Así que el gremio sueco está en racha al tener como padrino a Carlos Felipe de Suecia, que comparte la vena artística con sus antepasados Bernadotte y tiene en su currículo varios diseños de decoración y menaje y una colección fotográfica. De manera que el Príncipe, muy vinculado a esta faceta profesional, viajó con gusto hasta Londres para presidir la inauguración de Diseño para todos en la residencia de los Embajadores de Suecia en Londres, donde se expone por unos días todo tipo de cachivaches. El embajador sueco, Nicola Clase, fue el encargado de abrir el seminario, en el que también intervinieron varios diseñadores suecos. El Príncipe visitó a continuación la muestra, que incluye desde un un traje con electrodos para aliviar los transtornos nerviosos a aparatos para potenciar nuestros sentidos, una pantalla de ordenador dirigida por nuestros ojos, sillas funcionales para ancianos o revolucionarios productos sanitarios. Pero no a todos tiene tan contentos como a los diseñadores de la muestra. 


El hijo de los Reyes de Suecia quiere construir una especie de spa, con sauna y otras instalaciones para el relax, en unos terrenos que posee junto a la playa en Ökenäs (en la provincia de Södermanland, al sur del país), y se ha encontrado con la negativa de las autoridades provincialesVER GALERÍA


La negativa al Príncipe
El hijo de los Reyes de Suecia quiere construir una especie de spa, con sauna y otras instalaciones para el relax, en unos terrenos que posee junto a la playa en Ökenäs (en la provincia de Södermanland, al sur del país), y se ha encontrado con la negativa de las autoridades provinciales. El Príncipe recibió la propiedad tras la muerte en 2007 de Bertil Jonsén, un antiguo oficial de marina que decidió legarle su casa y los terrenos adyacentes. Aunque el ayuntamiento de Trosa, al que pertenece Ökenäs, había autorizado inicialmente otorgarle una exención, varias asociaciones ecologistas y de vecinos decidieron recurrir al gobierno provincial, que les dio la razón para preservar el uso público de la zona, y ahora el príncipe Carlos Felipe no puede seguir con sus planes.

En el lugar donde el Príncipe quiere construir su spa había antes un cobertizo, que los dueños usaban como casa de baño. Las leyes suecas permiten que se construya un nuevo edificio si se la da un uso similar, no excede el tamaño del anterior y la solicitud se presenta como muy tarde un año después de que el primero sea derribado, explica el diario Aftonbladet. La empresa contratada por el príncipe Carlos Felipe asegura que cumplen todos los criterios, de ahí que ahora hayan decidido apelar a un tribunal especial para estos casos.

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