Brillante gala de los Premios Nobel en Estocolmo

La Familia Real sueca al completo presidió la solemne ceremonia de entrega de los prestigiosos galardones, que esta vez son más femeninos que nunca

 

Si todas las miradas se volvieron esta mañana a Oslo con motivo de la entrega del Premio Nobel de la Paz al Presidente de Estados Unidos, esta tarde todas se giraron a Estocolmo para asistir, como cada 10 de diciembre, a la segunda parte de esta solemne ceremonia. El resto de los prestigiosos galardones, dotados con diez millones de coronas suecas (950.000 euros), se han entregado como siempre en el aniversario de la muerte del científico Alfred Nobel en la Sala de Conciertos de la capital escandinava, en un acto presidido por el monarca sueco, el rey Carlos Gustavo, y su familia. Aunque las damas reales, la reina Silvia y sus hijas, las princesas Victoria y Magdalena, acapararon parte de la atención por sus vaporosos vestidos y sus magníficos aderezos, hoy el protagonismo radicaba en otros: los premiados.

Este año se han hecho con los Nobel: la poeta y novelista alemana Herta Müller, que recogió el de Literatura por su "concentración poética y la franqueza de su prosa"; los estadounidenses Elinor Osrom y Oliver E. Williamson, que compartieron el de Economía por su aporte al análisis sobre la política económica y los límites de las empresas; el chino Charles K. Kao y los estadounidenses Willard S. Boyle y George E. Smith, maestros de la luz, que se ganaron el de Física por sus avances en fibras ópticas y en cámaras digitales; los estadounidenses Venkatraman Ramakrishnan, Thomas Steitz y la israelí Ada Yonath, premiados con el de Química por sus investigaciones sobre las estructuras y funciones de los ribosomas, las estructuras celulares que fabrican las proteínas, y los estadounidenses Elizabeth H. Blackburn, Carol W. Greider y Jack W. Szostak, galardonados con el de Medicina por su contribución al conocimiento de la clonación de los cromosomas. Una gala histórica por la cifra récord de cinco mujeres galardonadas. Un póquer de damas que ha superado la marca instaurada en 2004 por Linda B. Buck, Wangari Maathai y Elfriede Jelinek, premios Nobel en Medicina, Paz y Literatura.

 

 

Reinas de la elegancia
La reina Silvia, que llevaba para la ocasión un espectacular conjunto vainilla, así como sus hijas, la princesa Victoria, que lució un precioso vestido de color morado, y la princesa Magdalena, un vestido con un cuerpo de encaje negro y verde con escote de palabra de honor, volvieron a llamar la atención por su belleza e indiscutible elegancia. Por otra parte, la Reina y sus hijas lucieron un año más una pequeña muestra de la impresionante colección de las joyas de la Corona. Joyas de incalculable valor que forman parte de la Fundación Familiar de los Bernadotte y que son usadas -solamente alguna de las piezas es propiedad de la Familia Real- ocasionalmente por la reina Silvia y sus hijas, tal y como ha sucedido un año más en la entrega de los Nobel.

Más sobre

Regístrate para comentar