Máxima de HolandaVER GALERÍA

 

La sonrisa que Máxima de Holanda ha desplegado toda esta semana durante sendas visitas a Colombia y Perú se ha convertido en un mensaje de esperanza y ha llegado hondo. La Reina, nacida en Argentina, ha dejado huella en tierras hermanas, adonde ha viajado en su condición de asesora especial del Secretario General de las Naciones Unidas en materia de finanzas inclusivas, y se ha ganado su cariño por su humanidad y por su profesionalidad en proyectos de desarrollo. El carácter humanitario de este viaje ha determinado el código de vestimenta de esta reina del glamour: ni estrenos, ni tocados, ni espectaculares joyas. La reina Máxima, que conquista allá donde va por su dedicación, por su simpatía y también por su elegancia, ha optado por la discreción para los atuendos de este apretado programa.

La reina Máxima comenzaba la semana en Colombia por invitación del ministro de economía, Mauricio Cárdenas Santamaría. El país sudamericano ha emprendido en los últimos años diversos proyectos que tienen como objeto el aumento de la autonomía financiera de varios grupos de población, especialmente el de las mujeres. El mismo lunes la soberana realizó una visita a una zona agrícola en las cercanías de la ciudad de Bucamaranga, el noreste del país. En esta zona, gracias a los productos financieros ofrecidos por organizaciones como la Fundación de la Mujer o la Banca de Oportunidades, un grupo de mujeres han logrado emprender proyectos agrícolas. La Reina, que se vistió de optimismo para la ocasión con un conjunto amarillo, conoció in situ los logros obtenidos y conversó con algunas de las mujeres favorecidas.

 

 

 

Al día siguiente, la Reina se reuniría en Bogotá con los ministros de Educación, Economía y de Agricultura. También estaba presente en la primera reunión del Comité Nacional de Educación Financiera, un organismo creado con el objeto de promover la conciencia financiera entre la población. La soberana holandesa fue recibida ese día en el palacio presidencial por el presidente Juan Manuel Santos. El miércoles, en compañía de la esposa del presidente Santos, María Clemencia Rodríguez de Santos, la Reina, que lució el mismo vestido azul claro de Edouard Vermeulen para Natan que llevó en Madrid en septiembre del año pasado, visitó las instalaciones de una ONG que apoya a las mujeres y sus familias. La reina Máxima se volcó con los niños y viceversa. Los pequeños obsequiaron con numerosas muestras de cariño a la soberana, que volvió a manifestar su compromiso con la infancia más desfavorecida. La visita de la reina Máxima a Colombia se clausuró con un discurso de la Reina en la presentación de la Estrategia Nacional para las Finanzas Inclusivas, en presencia del Ministro de Economía, pero el viaje seguía.

En Perú, la Reina presidió el jueves una mesa redonda en torno al tema de las finanzas inclusivas y visitó varios barrios de las afueras de Lima, donde departió con varios responsables de organizaciones que ofrecen productos financieros a personas desfavorecidas. Hoy por la mañana la soberana leerá un discurso en la clausura del programa "Fortalecimiento de las empresas femeninas", en la que han participado instituciones como el Banco de Desarrollo Interamericano, Mibanco, la escuela de negocios internacionales Thunderbird, y que en los últimos años ha ayudado 100.000 mujeres peruanas emprendedoras. La esposa del presidente Ollanta Humala. Más tarde la reina Máxima estará presente en un simposio sobre la banca electrónica en Perú y su acceso en las zonas más remotas del país sudamericano.

 

Máxima de HolandaVER GALERÍA

Más sobre