Los Príncipes de Orange y sus tres hijas, a la orilla del verano

La familia ha inaugurado oficialmente las vacaciones con un posado estival en la playa de Meijendel

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Los álbumes reales de este verano ya están cogiendo color. Después de subirles el tono con los retratos estivales de los príncipes Federico y Mary de Dinamarca, con sus dos hijos en Porto Cervo (Cerdeña), los príncipes Guillermo y Máxima de Holanda, con sus hijas, las princesas Amalia, Alexia y Ariane, han untado de estío otra de sus páginas con la tradicional sesión fotográfica que, por estas fechas, ofrecen cada año a la prensa holandesa, a condición de no ser molestados durante el resto de sus días de asueto. Una inmersión en lo que serán las próximas vacaciones estivales para la familia Orange -risas, juegos, diversión, ocio...-, aunque esta vez en la playa de Meijendel, una zona salvaje con dunas al oeste de Wassenaar, donde se encuentra De Horsten, la residencia oficial del Heredero y su familia en la residencia, y no, como es tradición, en el incomparable marco de su mansión, Rocco dei Dragoni, en Tavernelle, a 20 kilómetros de Florencia (Italia).

La familia Orange se ha acercado a la orilla del estío con este posado para inaugurar oficialmente sus vacaciones. Los Herederos y sus hijas pasearon descalzos por la playa. Amelia, Alexia y Ariane posaron con la tranquilidad de experimentadas Princesas delante de la multitud de medios de comunicación congregados para realizar la tradicional sesión fotográfica. Las pequeñas, idénticas vestidas, con vaqueros y una blusa blanca, parecen haberse acostumbrado ya a los flashes de las cámaras, sobre todo la benjamina, Ariane, que no paró de saludar con la mano a los periodistas, momentos antes de que las tres hermanas se pusieran a jugar con un cubo y una pala en la arena. El buen comportamiento de las niñas sorprendió a su padre que afirmó entre risas: "¡Es un milagro que no hayan salido corriendo pegando gritos!". La princesa Máxima incidió igualmente en la fuerte personalidad de sus hijas.

 


Las niñas centraron buena parte de la conferencia de prensa. Las dos hijas mayores de los Príncipes terminaron las clases el pasado 13 de julio y no deberán reincorporarse a la escuela hasta el próximo 24 de agosto, lo que a la princesa Alexia, que comenzó a ir al colegió el pasado mes de junio, le costó un enorme disgusto. Su padre ha dicho que "se enfadó mucho porque no había más clases y preguntó que cuando empezaban de nuevo". Los Príncipes revelaron que han contado a sus hijas lo que pasó en Appeldoorn: "Las niñas no lo vieron, pero sí saben qué pasó", según la princesa Máxima. "También en el colegio han hablado sobre ello". El Príncipe añadió que "no pasa el día en el que no piensan en las víctimas" del atentado.

Los Herederos han obsequiado a la prensa con tiernas y bellas imágenes, que constituyen un pequeño testimonio de la felicidad de la familia en la playa de Meijendel. Un lugar que sienten muy suyo: "Este es un sitio que frecuentamos", dijo el príncipe Guillermo. "Es la playa que nos queda más cerca de casa por lo que venimos regularmente con la bici". También han hecho algunas confidencias a los periodistas reunidos acerca de su verano y de sus hijas, Amalia, Alexia y Ariane, las niñas de sus ojos.

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