La infanta Cristina e Iñaki Urdangarin han suscrito un precontrato para la venta del palacete de Pedralbes con un abogado que les ofrece 6,95 millones de euros

El juez del caso Nóos, José Castro, tiene que autorizar la operación puesto que la residencia está bajo embargo judicial para cubrir la posible responsabilidad civil

La infanta Cristina e Iñaki Urdangarin han pedido permiso al juez del caso Nóos, José Castro, para vender su palacete en el barrio barcelonés de Pedralbes, propiedad que está bajo embargo judicial para cubrir la posible responsabilidad civil derivada de este caso de presunta corrupción. Según ha informado la agencia EFE la solicitud planteada por Urdangarin al juez instructor, a la que se ha adherido su esposa, el contrato de arras firmado el pasado 17 de diciembre en Barcelona establece que la oferta por el chalé libre de cargas, incluido el embargo judicial que pesa sobre él desde 2013, caducará el próximo 17 de marzo.

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El juez Castro ha comunicado a las partes acusadoras la petición planteada por los duques de Palma, sobre quienes impuso fianzas por responsabilidad civil de 13,6 millones de euros, en el caso de Urdangarin, y de 2,7 millones de euros para la hermana del Rey por las posibles consecuencias pecuniarias de las acusaciones que pesan sobre ellos.

El permiso del juez instructor del caso Nóos es imprescindible para la enajenación de la vivienda de los duques de Palma en la capital catalana porque la mitad de la propiedad fue embargada en noviembre de 2013 para cubrir la fianza de responsabilidad civil impuesta a Urdangarin. Esta fianza se fijó en 6,1 millones de euros de forma solidaria sobre el esposo de doña Cristina y su socio en la dirección del Instituto Nóos y su entramado de empresas, Diego Torres.

El abogado de la infanta Cristina, Miquel Roca Junyent, ha comentado hoy que la duquesa de Palma está "disgustada" por tener que vender su casa de Pedralbes, "porque no deja de ser algo -ha dicho- sobre lo que había depositado ilusiones".

Además del palacete de Pedralbes, el juez embargó a Urdangarin la mitad de otras propiedades cuya titularidad comparte con su esposa, entre ellas otras tres viviendas, dos garajes y dos trasteros. La semana pasada se hizo público que la infanta y su marido, que actualmente residen en Ginebra, estaban ultimando la venta del palacete por una cantidad próxima a los seis millones de euros. Entonces Jesús Silva, uno de los abogados del gabinete que defiende a la Infanta, aclara que en el caso de producirse la venta no sería necesario pedir autorizacion al juez Castro, aunque sería recomendable hacerlo: "Cuando se trata de un bien sujeto a una actuacion judicial, en principio no creo que sea imprescincible, pero sí razonable que se solicite el visto bueno al juez".

En el auto de apertura de juicio que dictó el 22 de diciembre pasado, Castro estableció una fianza por posibles responsabilidades pecuniarias de 14,7 millones de euros para Urdangarin, que posteriormente rebajó a 13,6 millones, mientras que para la infanta señaló la obligación de consignar 2,7 millones de euros. Otra de las acusadas en este procedimiento, la ex consejera delegada de la fundación Madrid 2016, ha presentado ante el juzgado de instrucción 3 de Palma un aval para cubrir la fianza de 152.000 euros que le impuso el juez.

La residencia de Pedralbes se puso a la venta en septiembre de 2013 en el portal inmobiliario Barcelona Rent, que se encargaba de buscar comprador en el mercado ruso. Por primera vez pudimos ver gracias al anuncio el interior de la casa que los Duques de Palma adquirieron en su día por alrededor de 6 millones de euros, sin contar los tres millones que invirtieron en la reforma.

La inmobiliaria presentaba la residencia como "una villa de lujo en la zona más exclusiva de Barcelona", con una superficie edificada de alrededor 1.000 metros cuadrados en una finca de 2.200 metros cuadrados, y destacaba también la excepcional ubicación de la casa en una zona "tranquila y privilegiada" con "panorámicas vistas de toda la ciudad" y que "permite la máxima confidencialidad".

Las imágenes mostraban las amplias estancias con diseño moderno y las mejores calidades y acabados de esta vivienda que consta de 3 plantas con ascensor, 7 habitaciones, 10 baños, instalaciones para invitados, un salón de 120 metros cuadrados, chimenea, bodega, barbacoa y una piscina de agua salada. Más un jardín de 1.300 metros cuadrados.

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