Joaquín y Marie de Dinamarca, los invitados reales de la gala de moda 'Sidaction' en París

El Pavillon Cambon Capucines acogía hace unos días en el corazón de París, cerca de Place Vendôme y de Opéra Garnier, una gala con mucho corazón, la décimo octava edición de la velada benéfica Sidaction. La ciudad de las luces se encendió para dar la bienvenida otro año más en asociación con la Federación de Alta Costura a personalidades del mundo de la moda, el cine, los medios de comunicación... movilizados todos a favor de la lucha contra el sida. Y, esta vez, los miembros de la realeza se sumaron también a la causa parisina, que contaba entre sus invitados con Joaquín y Marie de Dinamarca.

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El príncipe Joaquín, hijo pequeño de la reina Margarita y el recordado príncipe Henrik, y su esposa, la princesa Marie, de origen francés, no solo se dieron cita porque casualmente en la actualidad residen en París, punto este que desde luego favorecía su presencia. La pareja se instaló el pasado mes de septiembre en la capital francesa, donde permanecerán durante casi un año, con sus hijos, el príncipe Henrik, de diez años, y la princesa Athena, que acaba de cumplir ocho años, mientras el príncipe Joaquín emprende en la Escuela Militar de París el más alto entrenamiento de liderazgo militar, dispensado en Francia.

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Pero no era tanto la proximidad como el fuerte compromiso de la princesa Marie con la lucha contra el sida en el propio reino de Dinamarca lo que verdaderamente emplazaba a la pareja real en la gala de París. De hecho, la nuera de la reina Margarita es también la madrina de Aids Fondet, la fundación danesa equivalente a Sidaction. El vínculo se tuvo muy en consideración por la organización, que agasajó a la princesa Marie como invitada de honor de la vicepresidenta de Sidaction, Line Renaud, con la que compartió mesa.

Durante la velada de moda, que recaudó más de 650.000 euros a favor de Sidaction, la princesa Marie no dejó de ser la mejor embajadora de Dinamarca. De tantos trajes para reinar a su disposición, escogió para la ocasión uno con etiqueta danesa y con un estreno muy especial. Lució un vestido color beis de Ole Yde, un estilista de Copenhague, y una chaqueta a tono con un motivo de hojas bordado en plata como sus propios pendientes. El elegido había debutado en las alfombras rojas en junio de 2013 en Estocolmo, en la víspera de la boda real de Magdalena de Suecia con Christopher O'Neill. Y sigue vistiendo las noches de glamour por el resto del mundo.

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