ESTE SÁBADO EN RUMANÍA

Los reyes Juan Carlos y Sofía, juntos en el funeral de Miguel de Rumanía

Las exequias han reunido a una amplia representación de la realeza. Concretamente a 42 miembros procedentes de una treintena de Casas Reales

Las honras fúnebres para dar el último adiós a Miguel de Rumanía continúan este sábado. Si el miércoles el féretro era recibido en el aeropuerto de Otopeni en presencia de sus cinco hijas y trasladado posteriormente al palacio de Peles de Sinaia, ahora les ha tocado el turno a los representantes de las Casas Reales- algunos de los cuales son parientes del fallecido- quienes han viajado hasta Rumanía para despedir al último jefe de Estado superviviente de la Segunda Guerra Mundial. Entre ellos, los reyes Juan Carlos y Sofíaque han acudido junto con Irene de Grecia, la hermana de doña Sofía, al oficio religioso en el Salón del Trono del Palacio Real y a la posterior misa funeral en la Catedral Patriarcal de Bucarest, donde tiene prevista su llegada el cortejo funerario tras hacer un recorrido por las calles de la ciudad. Cabe recordar que Miguel de Rumanía siempre fue el primo favorito de la reina Sofía.

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Junto a ellos, también de riguroso luto, ha asistido una amplia representación de treinta Casas Reales, como los reyes Carlos Gustavo y Silvia de Suecia, Simeon de Bulgaria, el Gran Duque de Luxemburgo, el Príncipe de Gales, Ana María de Grecia con su hijo Nicolás, los príncipes Lorenz y Astrid de Bélgica, las princesas Muna y Rym de Jordania, el Duque de Braganza y Filiberto de Saboya, entre otros. En total han acudido 42 miembros de las familias reales de todo el mundo, tal y como figura en el programa difundido por la Casa Real de Rumanía.

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El servicio religioso en el Salón del Trono del Palacio Real ha comenzado pasadas las 10.25 horas de la mañana. Después, el ataúd con los restos de Miguel de Rumanía, difunto Príncipe de Hohenzollern, se ha colocado en un catafalco en la plaza del Palacio Real, donde se ha celebrado una breve ceremonia militar ante la presencia de todos aquellos ciudadanos que han querido acercarse hasta el lugar para dar el último adiós al monarca que se ciñó dos veces la corona. Pasadas las 11 y diez de la mañana, la familia del fallecido Miguel de Rumanía ha acompañado al cortejo fúnebre junto a representantes de la Iglesia Ortodoxa Rumana y a varios efectivos castrenses.

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En ese momento, se han sucedido los disparos de cañón y la procesión, a pie, ha iniciado un recorrido que le ha llevado por varias de las zonas principales de la ciudad durante aproximadamente una hora. Ha sido entonces cuando, la Catedral Patriarcal ha acogido un servicio fúnebre al que no han podido acceder ni el público ni los medios de comunicación.

Ya a las dos de la tarde, el cortejo se ha encaminado hasta la Estación real de Baneasa. Allí ha tomado el Tren Real en el que constituye el último viaje de Miguel de Rumanía, cuyo ataúd ha sido custodiado por su familia hasta Curtea de Arges en un trayecto con paradas en varios puntos, para que todo aquel que quiera rendir su particular homenaje a la figura del desaparecido monarca pueda hacerlo. Al frente del cortejo, Margarita de Rumanía, la nueva Majestad de la Casa Real y Custodia de la Corona Rumana, quien el pasado miércoles no pudo contener las lágrimas durante el traslado del féretro de su padre desde el aeropuerto de Otopeni hasta el palacio de Peles de Sinaia. Unos pasos detrás de ella, el resto de la Familia Real, incluso Nicholas Medforth-Mills, el nieto mayor del Rey y al que excluyó de la línea sucesoria en agosto de 2015.

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La llegada a Curtea de Arges se ha producido a las cinco y media. Tras un servicio funerario en la Catedral del Monasterio, el féretro ha sido llevado nuevamente en procesión a pie hasta la Nueva Catedral de la Archidiócesis, donde se ha llevado a cabo el entierro. Precisamente este templo no permitirá las visitas en los próximos siete días, como señal de duelo. Además, la familia de Miguel de Rumanía ha anunciado gran luto durante 40 días y luto durante tres meses.

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