Un archivo de Suffolk desvela nuevas pruebas que secundan la afirmación de que la Reina Victoria mantuvo un romance con John Brown, su sirviente de las tierras altas de Escocia.
La carta, escrita por la Reina tras la muerte de Brown, compara los sentimientos de la Reina con enviudar por segunda vez.
Victoria escribió sobre "su actual tristeza infinita por la pérdida del mejor y más entregado de sus sirvientes".
Esta carta iba dirigida al Vizconde Cranbrook el 30 de marzo de 1883.

Tierno y afectuoso corazón
Fue hallada por Bendor Grosvenor, un estudiante de postgrado de la Universidad de East Anglia, en Norwich, en un archivo de la Oficina de Registros de Suffolk, en Ipswich.
La Reina Victoria, que generalmente escribía sobre sí misma en tercera persona, proseguía: "Quizá nunca en la historia se haya establecido un vínculo tan fuerte y verdadero, una amistad tan afectuosa y tierna entre una soberana y un sirviente como la que existía entre ella y su querido y fiel Brown".Y añade: "Y la Reina siente que, por segunda vez, la vida se ha vuelto más dura y triste de soportar al privarla de todo lo que tanto necesita".
La carta de 1883, manuscrita por Victoria en Windsor y publicada en la última edición de la revista History Today, es lo más parecido a la confirmación de un romance monárquico hasta la fecha.
La devoción de la Reina viuda por su sirviente y su pesar por su muerte desvelados en una carta en la que narra su afectuosa y tierna amistad.
La relación de Victoria con el original escocés fue objeto de profundos rumores en la Familia Real y los círculos de la corte desde el momento en que comenzó a consolarla tras la muerte de su marido, el Príncipe Alberto, en 1861. Sus hijas se referían a Brown como "el amante de mamá", y también se le conocía en la familia real como su "semental", aunque su apodo popular fue el de Sra. Brown después del rumor de que se había casado con el hombre que había sido el escocés favorito de su esposo.
Hasta la fecha, nada corroboraba los rumores. El propio diario de la Reina describía su reacción ante la muerte de Brown en 1883 simplemente como una "terrible aflicción por su muerte".
Se cree que la frase "entre una soberana y un sirviente" se añadió a posteriori.
El manuscrito prosigue alabando a Brown de un modo muy personal: "Su fuerte carácter, además de su cuerpo fornido, la más temerosa rectitud, amabilidad... combinado con un tierno y afectuoso corazón... le convertían en el hombre más extraordinario que se podía conocer".

El impacto ha sido tan repentino que la Reina ha quedado atónita

La carta, escrita dos días después de la muerte de Brown de un ataque de la dolencia cutánea erisipela, se publica en la última edición de la revista History Today.La carta había sido cedida al archivo por el actual Conde de Cranbrook. "En lo referente a pruebas sobre una relación sexual entre ellos de su puño y letra, creo que esto es lo más parecido que vamos a encontrar", afirmó Grosvenor.

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