'Mi primer encuentro con la Reina' Federico me dijo: 'Sólo tienes que ser tú misma'

'De manera intuitiva sabía que mi primera cita con la Reina iría bien, y me preguntaba qué tal estaría yo'.
Federico no le hablaba demasiado de aquel primer encuentro, seguramente para no ponerla más nerviosa. Se limitó a referirse a su madre como si fuera una persona completamente normal, igual que cualquier otra madre. Y a decir que, seguramente, ella estaría tan nerviosa como Mary.

Hablaron algo del tema, pero nunca lo convirtieron en algo decisivo ni se instruyó o forzó a Mary que causar una buena impresión. Así, que un buen día se encontró con que la fecha ya estaba fijada. Sólo se habló del asunto del protocolo. Pero lo único que dijo Federico fue: 'Sólo tienes que ser tú misma'.

'Nunca hubiera pedido a Federico que abdicara'
La reunión tuvo lugar en abril de 2002, cuando Mary aún vivía en París.
El traslado a Dinamarca dependía de cómo se planteara la situación. Si Federico hubiera recibido órdenes tajantes de no volver a verse con Mary, habrían reconsiderado la situación. Quizás no fuera el mejor momento. Siempre se espera que el amor lo pueda todo, pero en determinadas circunstancias hay que ser racional.

Pero no pasó nada de eso. Si todo hubiera ido mal, juntos habrían tratado de comprender qué era lo que no funcionaba y habrían tratado de demostrarle a la familia que Mary es una persona fantástica. Pero, por fortuna, no fue necesario.
El encuentro tuvo lugar en Amalienborg. Mary la considera una reunión absolutamente privada. La reina vio lo seria que era su relación y no quiso que los medios ejercieran presión alguna sobre ellos.

'No sé qué habría sucedido si aquel encuentro hubiera sido negativo. Pero creo que jamás habría podido pedirle a Federico, por ejemplo, que abdicara. Él sabe cuál es su papel en la vida. Se siente obligado hacia él y creo... no, sé que pedirle que lo dejara sería exigirle demasiado. Tampoco creo que yo pudiera permitirle que lo hiciera'.

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