Maquillaje de 10 para novias con gafas

Las gafas son un accesorio más, que debe elegirse en armonía con las facciones, el color del maquillaje y la manera en que el vestido se adapte a los hombros

Ver a un novio de pie en el altar llevando sus gafas de siempre difícilmente se nos antoja una imagen extraña. Sin embargo, cuando se trata de la novia, la cosa cambia: pocas veces vemos a novias en editoriales de boda, lookbooks e incluso pasarela llevando gafas. La última vez que contemplamos un hito de este tipo fueron las novias de YolanCris presentes en la colección 2013, presentada en Barcelona, y que lucieron al final del desfile una propuesta de lentes perladas creadas especialmente para la ocasión.

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La novia con gafas no es una imagen común en pasarela y sin embargo sí lo es en la vida real: una gran mayoría de mujeres que no suelen llevar lentes de contacto a menudo se decantan por llevar sus gafas al altar, precisamente por seguir la misma máxima que recomiendan todos los maquilladores y estilistas de siempre, siempre, sentirse una misma en el día de la boda. Las gafas no plantean un problema en el día a día cuando estamos hechas a ellas, pero ¿qué pasa cuando hay que adaptarlas a un maquillaje especial? El maquillaje de novia, en especial el que concierne a los ojos, está pensado para potenciar al máximo la luminosidad de la piel y la mirada, y la manera en que potenciamos los ojos tiene un papel fundamental en ese proceso.

"El maquillaje de novia debe ser neutro y potenciar e iluminar los rasgos naturales del rostro", explican Carolina Lober y Elvira Calle, dos de las expertas de un nuevo programa de asesoramiento desarrollado por Silhouette, y que está enfocado precisamente a resolver las dudas estéticas que a veces plantean las gafas. En estos casos, dicen, es importante resaltar la mirada más de lo que haríamos habitualmente, y podemos hacerlo de dos maneras: agrandando el ojo visualmente en los casos de miopía, perfilando el ojo en la parte exterior para contrarrestar el efecto de la graduación (lo hace más pequeño), o buscando el efecto contrario, delineando la línea interior del párpado donde nacen las pestañas si la novia es hipermétrope.

Cinco 'mandamientos' a seguir cuando hacemos un maquillaje especial que combine con nuestras gafas:

  • ILUMINAR. Primero aplicando iluminador en la zona del lagrimal, y después bajo el arco de la ceja.
  • POTENCIAR. Con sombras en tonos claros y neutros, además de máscara de pestañas waterproof que de volumen y densidad en el contorno del ojo.
  • PROFUNDIZAR. Delineando el ojo con lápiz, que puede ser marrón o negro dependiendo del resto del maquillaje. El lápiz puede difuminarse después con un pincel para rebajar la dureza del eyeliner.
  • DEFINIR. En este terreno las cejas son esenciales, porque enmarcan la mirada y son la tercera 'pata' en el triunvirato formado por cejas-pómulos-nariz. La forma de las cejas debe estudiarse con tiempo y a poder ser con un esteticista, para evitar el ensayo-error de última hora. También es importante no tocarlas una vez hayamos dado con la forma definitiva, que debe diseñarse unos cinco o seis días antes de la boda.
  • EVITAR... es importante recordar que las gafas actúan por sí mismas como un accesorio y que atraen atención hacia una zona concreta de la cara. Es lo mismo que llevar un cat-eye o un rouge de labios: el rostro ya tiene un protagonista, por lo que todo lo demás debe neutralizarse al máximo. Es decir, hay que mantener el resto del look bajo control, muy especialmente en la zona superior de la silueta (hombros, rostro y peinado). También es recomendable evitar las sombras potentes, ya que pueden emborronar la mirada, y evitar usar lentes que no sean anti-reflejantes, ya que el flash de la cámara puede hacer que los ojos no aparezcan en la fotografía.

¿CÓMO SE ESCOGEN LAS GAFAS PERFECTAS?

Si cada uno de los complementos del día B se elige al milímitro, las gafas no van a ser menos. Aunque muchas mujeres optan por llevar las que utilizan normalmente, es común que la novia se plantee si sus gafas van con el estilo del vestido, y muy especialmente con el velo. Si tenemos varios modelos de gafas en casa, o si decidimos comprar unas completamente nuevas, la elección depende de lo mucho que queramos que la lente graduada forme parte del tipo de novia y la personalidad que se va a proyectar. Las monturas gruesas, o de tamaño XL y diseño retro, suelen acompañar a novias que están hechas a este tipo de gafa, por lo que una montura más sencilla puede resultar rara o incluso incómoda. Si lo que queremos es que las gafas sean casi invisibles, se puede escoger un tipo de gafa con montura al aire que se adapte con naturalidad a la fisonomía, o con una montura fina y ligera que armonice con el resto de complementos. En ambos casos, las gafas pueden incorporar pequeños detalles en las varillas, como un diminuto grabado o una incrustación.

En cuanto a los colores: la misma fórmula si lo que queremos es 'neutralizar' el efecto de lagafa, optando por tonalidades que no compitan con el tono natural de piel, sino que se encuentren dentro de la misma armonía de color, dependiendo de si se tiene una piel en un tono cálido o frío. En el caso de las armonías cálidas, funcionan las monturas y varillas doradas, bronce, hueso o crema, mientras que en las armonías más frías es mejor escoger tonalidades plateadas, grises, hielo o blanco.

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