'Shopping': 9 consejos para encontrar el vestido de la novia

Ir con el estómago lleno o acordarse de la importancia de la lencería pueden marcar la diferencia entre una jornada de 'shopping' con o sin éxito

Comprarse un vestido de novia no es cómo comprarse unos vaqueros: primero, porque el diseño de un traje de novia no se asemeja a nada que hayamos llevado antes. Segundo, por el gran desembolos económico que supone. Y tercero, porque el vestido de novia, por mucho que 'ames' tus vaqueros, lleva una carga emocional que no comparten muchas prendas del armario corriente. Elegirlo no es fácil, sobre todo porque para hacerlo primero hay que vencer los nervios de no llegar a encontrarlo, y porque las opciones, a primera vista, son infinitas. Te damos nueve tips infalibles para que la compra del traje de novia sea coser y cantar.

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1. Prepara un presupuesto, y ordénalo por prioridades. Calcula cuánto piensas que puedes gastarte en cada monto de la boda, y ordena de mayor a menor, dependiendo de qué es más importante para ti. Si el traje de novia está entre los cinco primeros, incluye en este cálculo una horquilla de un 5 o 10% por encima del precio que tienes en mente, que puedas restar a otros montos con facilidad. A veces el vestido perfecto entra dentro de nuestras expectativas económicas, aunque no es poco habitual que acabemos gastándonos un poquito más de lo que esperábamos. Especialmente si al diseño hay que hacerle arreglos o queremos cambiar algún detalle del vestido original.

2. Ve con la lección aprendida. Por ejemplo, repasando nuestras tendencias en vestidos de novia, o archivando cuidadosamente cada vestido te guste en Pinterest. Este tipo de tablones de inspiración, o moodboards, pueden incluir desde siluetas, tipos de escotes, mangas o tejidos hasta accesorios y complementos o incluso paletas de color: no se trata tanto de elegir tu vestido sin verlo en persona, sino de tener una idea clara de lo que quieres que te enseñen en la tienda. No todos los vestidos están a la vista.

3. Elige un día entre semana para la primera cita. Especialmente si es por la mañana, o a primera hora de la tarde. Si tienes la oportunidad de cogerte un día libre, aprovecha esa jornada para organizar dos o tres citas en diferentes tiendas. Si solamente dispones de tiempo por las tardes y los fines de semana, intenta evitar los sábados y la hora punta para que la experiencia sea más relajada.

4. Lleva lencería adecuada. La corsetería de novia se debe elegir siempre después de tener listo el vestido. Aún así, no está de más acudir a esta primera cita con lencería más o menos versátil, en color nude, sin costuras y con tirantes de quita y pon. Es decir, un conjunto completamente neutro, sin detalles que se marquen por debajo del tejido, y que siente bien con prácticamente cualquier cosa que te pongas. No tiene que ser bonita, sino práctica: piensa como una modelo.

5. Llévate el cargador del smartphone. La mayoría de tiendas hoy en día dejan a la novia sacarse fotos condiferentes diseños: si tienes una amiga contigo (o cualquier otra acompañante) pide que te saquen fotos desde varios ángulos. Si vas sola a la tienda, pídeselo a las personas encargadas de ayudarte. Y no olvides llevarte el cargador del teléfono: aunque hayas la cargado la batería la noche anterior, es mejor prevenir que quedarse si teléfono a mitad de jornada. El smartphone, además, permite mirar Pinterest en la misma tienda, e incluso ayudarnos a encontrar el precio de un traje en Internet. Es indispensable.

6. Olvida todo lo que sabes sobre siluetas y tallas. Ni la una ni la otra se ajustan a la realidad del vestido de novia: hay siluetas que nunca te pondrías en la vida real, como por ejemplo el vestido sirena, y que pueden muy bien ser el vestido de novia de tus sueños. Si las descartas de entrada, nunca lo sabrás. El tallaje de la novia también cambia respecto a la talla habitual, y a menudo los vestidos que nos probamos en la tienda son más grandes que nuestra talla de siempre. Una vez elegido, el taller modifica las costuras para adaptarlo a nuestras medidas.

7. No te maquilles en exceso ese día. Aunque es recomendable verse guapa, es mejor no abusar del maquillaje en la primera cita con la tienda. Por dos motivos: uno, para evitar manchar los vestidos (aunque a menudo se utilizan capas de papel protectoras para evitar accidentes), y otro porque sin base de maquillaje es mejor dar con el color del tejido que mejor favorece a nuestra piel. Piensa que hay cientos de tonos de blanco, que se suman a las tonalidades off-white de moda en las últimas colecciones. Las luces del probador en una boutique de novia están pensadas para favorecer y resaltar el color natural de la piel: maquíllate de manera natural para potenciar este efecto.

8. Desayuna como una campeona. Aunque se te haya pasado por la cabeza saltarte el desayuno, irse de compras en una jornada 'maratoniana' con el estómago vacío es una mala idea. Tus probablidades de enamorarte de un traje se multiplican si comienzas el día dándote un pequeño capricho: desayuna fuera de casa, o queda con la persona que vaya a acompañarte para desayunar juntas. Intenta hacer de la experiencia un momento agradable desde por la mañana: te levantará el ánimo, y te dará energía para afrontar la perspectiva de quitarte y ponerte vestidos durante varias horas.

9. Una vez hayas encontrado tu vestido, ¡deja de buscar! Mirar más vestidos, aunque sea en revistas, sólo te hará dudar del tuyo. Una vez lo hayas encargado, guarda los catálogos en un cajón.

¡Buena suerte!

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