Tres ideas diferentes para cambiar las figuritas de los novios que coronan la tarta nupcial

Los nuevos 'cake topper' permiten jugar con diferentes conceptos de novios, juegos de palabras e incluso diseños elaborados al láser

Desde hace ya algunos años, los cake toppers vienen quitándole el sitio a las figuritas de los novios cuando se trata de hablar de la tarta de bodas. La idea es la misma, aunque el concepto es más amplio: a la clásica parejita, que tradicionalmente en España, como el ramo de la novia, suele regalarse a una persona muy cercana a la pareja, le ha salido competencia, y de hecho las nuevas tendencias nupciales nos han abierto todo un mundo de opciones con las que coronar nuestro pastel de novios, donde el límite lo pone la imaginación. Las parejas contemporáneas suelen decantarse por decoraciones que van muy en la línea con el hilo argumental de la boda, ya sean una paleta de colores o un estilo concretos (hablamos de la boda playera, rústica, vintage...), en ocasiones decantándose por los novios clásicos con un toque diferente, ya sea optando por una solución totalmente distinta, más refrescante y quizás incluso más moderna.

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Una de las opciones más populares para coronar la tarta de bodas son las flores frescas, que dan cohesión a la decoración floral de la boda, ramo incluido (aquí ya te explicábamos cómo unir la tendencia del bouquet blanco con un pastel de bodas en all white), y suelen ser el complemento perfecto para creaciones con sabores frutales y rellenos refrescantes. Tanto las flores como los detalles de azúcar son un acierto asegurado, y muchas parejas optan hoy en día por este tipo de decoración, sin añadir el extra de las figuras: dejando que las flores hablen por sí solas.

¿SABES CÓMO CONSERVAN LAS FLORISTERÍAS LAS FLORES DEL RAMO DE NOVIA EN VERANO?

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Siguiendo muy de cerca los detalles de flores, un cake topper que parece ser la tendencia puntera este verano son los diseños cortados al láser, sobre fibra de madera o acrílico, y que permiten coronar la tarta con un mensaje de amor, hacer juegos de palabras, o simplemente decantarse por un clásico 'Marido y mujer', 'Vivan los novios' o 'Sí quiero'. Los nombres de la pareja o el monograma de la boda, son otra opción muy creativa y sobre todo personal, y tampoco faltan quienes decantan por una letra única, que en el caso de las parejas españolas funciona si, por ejemplo, el novio y la novia comparten la misma inicial de su nombre o apellido.

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En Etsy hemos encontrado algunas de estas alternativas, así como otras variantes de la 'parejita', en versión láser: desde la silueta de Mickey y Minnie hasta un corazón cruzado por una flecha, unos novios subidos a una moto o una pareja de niños en 'bici'. Las opciones son infitas precisamente porque los diseños se pueden hacer por encargo, especificando el tipo de escena, las dimensiones y consistencia de la tarta, además de la altura de la misma, para que el topper quede en proporción y no parezca demasiado grande o demasiado pequeño, se hunda o se caiga. Cuenta, eso sí, con que cada diseño personalizado puede tardar entre dos o tres semanas en producción, así que deberás incluir ese tiempo en la planificación del último trimestre preboda.

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Las parejitas de novios que son novios pero que no son novios tradicionales, han ganado en popularidad dentro de los diseños coquetos y algo infantiles, elaborados en madera lacada, y que son especialmente populares en las bodas españolas. También se customizan a la medida de la pareja, a menudo incluyendo algún rasgo físico de los novios (por ejemplo, la barba o el color del pelo en los modelos más sencillos), que los hagan reconocibles hasta para el invitado más despistado.

Una tercera y última idea: los pasteles de 'a dos', una tendencia que ya ponían de moda los Duques de Cambridge en su boda, al encargar dos modalidades de tarta de bodas, con rellenos diferentes al gusto de ella y de él. Una solución salomónica para no pelearse sobre el que debería ser el bocado final y el más dulce del día B, y que también nos sirve en bandeja el decantarse por un cake topper acorde: puedes, por ejemplo, encargar dos diseños en medidas o alturas diferentes, con exteriores complementarios que no desentonen pero que indiquen claramente que se trata de dos confecciones pasteleras distintas, y unir ambos diseños con una decoración común, como una guirnalda o una pequeña fila de banderines. Juntos pero separados.

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