¿No tienes tiempo? ¡Organízate!

Te damos los trucos básicos para organizar tu agenda de cara al día 'B'

Recortes, revistas heredadas de una amiga, catálogos de vestidos de novia, folletos de viajes de luna de miel, recetas, recetas y más recetas de menús nupciales, una colección de invitaciones en diferentes tipos de papel... ¡STOP! La planificación de la boda es una tarea sólo apta para los más habilidosos malabaristas, donde cada pequeño detalle cuenta, y mucho. ¿No sabes cómo organizar tu tiempo? ¿Te falta espacio para guardar todo lo que has ido recopilando en estos meses? ¿Necesitas con urgencia el teléfono de ese fotógrafo o la dirección de aquella florista? Tranquila: tenerlo todo bajo control es cuestión de poner en práctica un poco de orden y una sencilla metodología de almacenaje, que te permita saber dónde está todo en todo momento. 

Ya hayas recurrido al archivador de anillas de toda la vida o seas una adicta a las nuevas tecnologías que no puede pasar sin su Blackberry, la clave para sobrevivir a la organización de la boda es mantener un riguroso sistema de archivo que te permita acceder a lo que estés buscando de manera rápida y precisa. Por eso, una vez hayas decidido qué sistema de archivo vas a llevar, separa por categorías (vestido y complementos, banquete, pastel, invitaciones...) y ve añadiendo subcategorías a medida que ates detalles. Nuestro consejo es que lo guardes todo (nunca sabes de dónde va a salir la inspiración que te faltaba para decorar los centros de mesa), aunque si te falta espacio, siempre puedes recurrir a la realidad virtual: en iWedding podrás llevar al día la agenda con todos los detalles y preparativos de la boda, y actualizarlos al instante en tu iPhone, fotos incluidas. Un must para las novias el siglo XXI.

Una vez pasados los primeros meses, comienza el verdadero countdown, donde hasta la última gota de tu tiempo libre se reparte entre tareas tan mundanas como visitar proveedores y firmar contratos, hasta probar decenas de rellenos de pastel, crear regalos artesanales para las invitadas o diseñar un ramo de flores de ensueño. Sea lo que sea en lo que ocupes tu tiempo, procura llevar un diario lo más actualizado posible, que describa todas las citas a las que acudes con un pequeño sumario. No olvides guardar las tarjetas de contacto, recibos y señales en un apartado aparte: en caso de que tengas algún problema, es conveniente que tengas estos documentos a mano si no quieres generarte mayores dosis de estrés...

Por último, y una vez pase el día 'B', queda la gran duda: '¿qué hago con lo que me sobra?'. Guardarlo es una opción, aunque si has hecho tu trabajo a conciencia, lo más probable es que acabes con unas cuantas bolsas y cajas, repletas hasta arriba de papeles. Una buena idea para deshacerte de todo este material es ceder tu colección de artículos y recortes a otra futura novia. Eso sí: descarta todo lo que no vaya a serle de utilidad (catálogos de vestidos de la temporada pasada, por ejemplo) y céntrate en lo más importante, como los directorios de agencias de viajes, teléfonos de wedding planners y caterings. Un secreto: los diarios con experiencias (buenas y malas) y las notas personales puntúan doble. ¡Buena suerte!

Más sobre

Regístrate para comentar