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La confesiones más duras de Dennis Quaid

La confesiones más duras de Dennis Quaid

Hace unos años que Dennis Quaid confesaba por primera vez que sufrió una fuerte depresión debido a la fama, una presión que le llevó a consumir estupefacientes y otras sustancias, obligándole a alejarse de Hollywood. Ahora, el actor de 64 años ha vuelto a sincerarse sobre la dura etapa que atravesó. Ha sido en el programa de televisión Megyn Kelly Today, al que acudió para promocionar su última película, Reagan, cuando el intérprete ha hablado abiertamente sobre cómo surgió su adicción. “Crecí en los años 60 y en los 70 había una actitud totalmente distinta a la de ahora sobre las drogas”, comentaba. Dennis afirmó en plató que llegó a consumir cocaína “casi a diario” en los años 80, hasta que comenzó a sentir una “experiencia extracorporal” en la que “me vi muerto y perdiendo todo aquello que era importante para mí”. El actor reconoció que su interpretación del cantante Jerry Lee Lewis en la película Great Balls of Fire, de 1989, le abrió las puertas del éxito pero también de las drogas, debido a la "excesiva atención" que recibía. Su vida amorosa tampoco ha estado exenta de polémica. Tras su ruptura con Meg Ryan en 2001 debido a una infidelidad por parte de la actriz, Dennis contrajo matrimonio con Kimberly Buffington-Quaid para separarse ocho años después, en 2012, debido a que su convivencia se había vuelto “insoportable”. Quaid es padre de tres hijos: Jack, fruto de su matrimonio con Ryan, y los mellizos Thomas Boone y Zoe Grace, nacidos de su relación con Kimberly.