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Los Trump siguen la tradición y libran a dos pavos de formar parte del menú de Acción de Gracias

Los Trump siguen la tradición y libran a dos pavos de formar parte del menú de Acción de Gracias

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha cumplido con la tradición de indultar a dos pavos que se salvarán de ser degustados en Acción de Gracias, antes de partir hacia su club de Palm Beach (Florida) para celebrar allí en familia esta festividad, la más popular del país. En compañía de Melania Trump y su hijo Barron, el presidente indultó este miércoles en una ceremonia en la Rosaleda de la Casa Blanca a un pavo de nombre Drumstick, criado en Minesota y que pesa 21 kilos. Otro pavo, llamado Wishbone, de 16 kilos y también procedente de Minesota, sobrevivirá igualmente al festín, pero no tuvo el honor de ser indultado en la ceremonia porque fue el que menos apoyos recibió de los dos en una votación en Twitter organizada por la Casa Blanca. Fue Harry Truman (1945-1953) el primer presidente en recibir hace 70 años un pavo de la Federación Nacional del Pavo y como él era "duro de roer", en palabras de Trump, el animal no fue indultado. "Hoy yo voy a ser un presidente mucho más bueno", bromeó Trump al anotar que, a diferencia de decenas de millones de pavos, Drumstick va a ser "muy feliz", porque tiene "un futuro muy brillante por delante". En 1989, el entonces presidente George H. W. Bush inauguró la tradición de indultar a un pavo antes de Acción de Gracias y todos sus sucesores han mantenido esta ceremonia, incluido Barack Obama acompañado de sus dos hijas hasta el año pasado, cuando Malia y Sasha pasaron el testigo a sus primos pequeños. Drumstick y Wishbone se unirán a pavos perdonados en años anteriores en Gobbler's Rest, unas instalaciones en el campus de la Universidad Virginia Tech.