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Felipe de Bélgica: 'Le corresponde a mi padre decidir si abdica'

Felipe de Bélgica: 'Le corresponde a mi padre decidir si abdica'

El heredero al trono en Bélgica, el príncipe Felipe, dijo a los periodistas tras una misión de expansión comercial del país en Tailandia que es una decisión de su padre, el rey Alberto II, de 78 años, decidir si abdica o no, informa el diario Le Soir. "No soy la persona que os puede responder. Es una decisión personal a tomar por el soberano. Le corresponde decidir a mi padre si abdica o no", respondió al ser preguntado sobre si Alberto II tiene pensado pasarle el testigo pronto. "En Europa le toca a cada rey tomar la decisión. La reina Beatriz ha abdicado, la de Inglaterra no", dijo el príncipe Felipe, que reiteró que "en cada país la situación es diferente". "Mi padre hace muy bien su trabajo, no hace falta que yo lo remarque", añadió el heredero, que viajó a Asia junto a su mujer, Matilde, y acompañado de un grupo de empresarios. Preguntado sobre la popularidad de la que goza como sucesor, Felipe, de 53 años, y que según el último sondeo sería un buen rey para casi el 60% de los encuestados, dijo que "lo importante es ser popular una vez eres rey". Felipe aprovechó su poco habitual encuentro con periodistas -solo atiende a la prensa coincidiendo con las misiones comerciales- para confirmar que para recortar los gastos en esos viajes de negocios se reducirá la presencia en los mismos de su esposa, la princesa Matilde. El heredero dejó claro sin embargo que esas misiones no desaparecerán y que tampoco se reducirá su número, opción que, según apuntaron algunas informaciones hace unas semanas, estaba estudiando el ministerio de Asuntos Exteriores del país. "Nuestra agenda en estas misiones está siempre llena. No creo que a las empresas del país les interese hacer menos. Enviamos cada año a 1.000 hombres de negocios por el mundo, es un gran instrumento", dijo Felipe a los periodistas. Las críticas a las misiones reales como la que ha llevado a Tailandia al sucesor y su esposa se enmarcan en un contexto de recortes en las dotaciones para algunos miembros de la casa real, como la reina Fabiola, cuya asignación se ha reducido en 500.000 euros anuales.