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¿Siguen siendo tan importantes para Zara sus escaparates?

¿Siguen siendo tan importantes para Zara sus escaparates?

Desde sus inicios en La Coruña de 1975, uno de los rasgos más llamativos de la exitosa historia de Zara ha sido la ausencia de publicidad... siempre que entendamos por esta los anuncios en revistas, los spots en televisión o las vallas publicitarias. Porque aunque la cabecera de Inditex no invierta en esta clase de propaganda, sí emplea otras herramientas de marketing clásico. Por ejemplo, el punto de venta. Al margen de sus precios ultra competitivos y sus tiempos de producción récord, Zara se ha hecho un imperio gracias a sus tiendas en las calles más exclusivas, sedes en las que el escaparate conquista al viandante para hacerle entrar en ese universo blanco, gris y crema en el que, posiblemente, termine comprando. Así ha sido durante más de 40 años, pero especialmente durante la última década, con la apertura de flagship stores como la tienda en el número 666 de la emblemática Quinta Avenida de Nueva York, en 2012, o el local de 6.000 metros cuadrados que inauguraban el pasado año en Nuevos Ministerios, Madrid. Pero, ¿tiene sentido esta inmensa inversión en tiendas física en la era de las compras online? Y, sobre todo, ¿siguen siendo los escaparates una baza de márketing tan efectiva como lo fueron cuando no existían internet o las redes sociales? La directora de comunicación de Zara, Mercedes Domecq, nos cuenta la visión interna sobre sus escaparates, mientras dos expertos en escaparatismo y profesores de visual merchandising, Pilar Escolano y Manuel Hurtado, nos explican cómo se ve la táctica de Zara desde el exterior. VER NOTICIA >>