El micromachismo en los cuentos infantiles, aprende cómo detectarlo

Aquellos relatos clásicos, que hemos leído decenas de veces y muchos dibujos animados pueden estar poniendo en peligro el feminismo que le enseñas a tu hijo en casa.

Los micromachismos son disimuladas (a veces no tanto) manifestaciones sexistas. Resultan  tan sutiles que es difícil detectarlas y no pasarlas por alto. Uno de los efectos más dañinos y peligrosos que tienen es cuando son utilizados en cuentos infantiles o dibujos animados. Nosotras hemos crecido con ellos sin saberlo, probablemente, pero ahora que tenemos a nuestra disposición tantas herramientos y posibilidades, erradicar esos concepto arcaicos de la vida de nuestros hijos es de las mejores cosas que podemos enseñarle. Tan necesario como el valor por la amistad, la responsabilidad y la decencia. 

Los colores

Los colores, la música, los olores y tantas otras cosas no tienen género. No son ni para niñas, ni para niños, son para todos. Aunque parezca algo decimonónico, todavía existen cuentos y dibujos infantiles que caracterizan a los personajes por colores que, antiguamente, se destinaban a uno u otro género. 

Los micromachismo son peligrosos porque pasan desapercibidos en comentarios, spots publicitarios, cuentos y canciones. Normalizan una conducta equivocada hacia las mujeres que los pequeños asimilan con naturalidad. Los chicos de los cuentos usan juguetes, tradicionalmente considerados masculinos como la pelota o el patinete, mientras que las chicas utilizan muñecas y maquillaje. En los cuentos infantiles, muchos de estos objetos, además, son rosas, naranjas y rojos si pertenecen a ellas, y azules, negros y verdes si son de ellos. Los tonos cálidos siguen siendo los predominantes para remarcar que algo es de niñas y los tonos fuertes si es de niños. 

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Las profesiones y los gustos de los personajes

Si los personajes masculinos del cuento son los que martillan, usan el taladro y conducen el coche, el cuento tiene un serio problema. Al igual que los colores, los trabajos, quehaceres y profesiones no tienen un género determinado que pueda ocuparlos. Muchas historias parecen modernas, porque ambos padres trabajan, sin embargo en algunas ocasiones, el trabajo de la madre es en el hogar o como docente y su vida social no suele ser independiente de la familiar.

Otro ejemplo que aparece a menudo es el de la madre multitarea. Es la que se ocupa de la casa, de los niños y todas las actividades relacionadas con el cuidado, la protección y la sensibilidad. Mientras que para los personajes masculinos se destinan los oficios que requieren fuerza, las aventuras, los retos curiosos y el poner límites cuando llega a casa. 

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Hipersexualización de las mujeres, las niñas y la competencia entre personajes femeninos

¿Cuántos cuentos has leído en el que más de una princesa pretendía el amor de un príncipe? ¿Cuántas protagonistas femeninas  responden al canon de belleza preestablecido socialmente? Ejemplos como estos inundan la literatura infantil y no son más las bases para inculcar la discriminación, el machismo, y la estereotipación de roles. 

Siempre que los personajes femeninos responden a un patrón social patriarcal, hay un modelo machista. Las protagonistas deben ser simpáticas, delgadas, guapas y educadas. En ocasiones, son las que deben ayudar a su madre mientras los niños juegan y se divierten. Otro rasgo habitual de los cuentos que incluyen micromachismos es crear personajes femeninos responsables y poco aventureros. 

Cuando los personajes femeninos usan faldas y vestidos y los masculinos solo pantalones, estamos en presencia de otro rasgo machista. En algunas historias de aventuras, ellas son las que tienen miedo y lo demuestran, mientras que ellos se mantienen alejados de esa sensación y ocupan el rol de ‘cuidador/protector’, generalmente mal entendido. La protección se debe a una sobreestimación del hombre su su propio coraje y a la falsa creencia de que las mujeres son menos valientes que los hombres.  Los sentimientos son iguales tanto para hombres como para mujeres, niños y niñas pueden sentir tristeza, miedo o nostalgia. Un cuento infantil no debe hacer distinciones de ningún tipo en cuanto niños y niñas. 

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