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En busca del regalo perfecto para los más pequeños

Los juguetes son los grandes protagonistas de estas fechas navideñas, sin embargo, la mitad de los niños españoles dedican menos de una semana a jugar con un juguete nuevo. ¿Sabemos realmente cuál es el mejor regalo para nuestros hijos?

by hola.com

Tras la visita de Papá Noel, los niños esperan con impaciencia la llegada de los Reyes Magos. Sus Majestades de Oriente prometen traer muchos regalos la noche del próximo 5 de enero. Carbón para aquellos que no se hayan portado bien, y muchos presentes para los que han sido buenos en 2019.

Los juguetes son, sin duda, los otros protagonistas de estas fiestas, pero encontrar los adecuados no es tarea sencilla. 

Juguetes, ropa y otros regalos para conquistar a los pequeños de la casa

Consejos para dar con el juguete más adecuado

El 29% de nuestros regalos navideños son juguetes, según un estudio realizado por Privalia. Por ello, debemos tener mucho cuidado a la hora de adquirirlos. La OCU (Organización de Consumidores y Usuarios) nos recuerda que lo mejor es hacerlo en tiendas de confianza, donde podremos devolver el artículo fácilmente en caso de que haya un problema.

A este consejo se suma la compañía TÜVRheinland, que recomienda evitar los puestos de venta ambulante, ya que los juguetes que se ponen a la venta en estos lugares pueden haber sido falsificados y no suelen cumplir los requisitos de seguridad

¿Qué juguetes podemos regalar a los niños según su edad?

Tanto la OCU como la compañía nos facilitan una serie de consejos a tener en cuenta en nuestras compras navideñas:

  1. Elegir juguetes adecuados a su edad. Comprueba cuál es la edad mínima y la máxima que recomienda el fabricante. De lo contrario, los pequeños quedarán expuestos a ciertos riesgos, y además, pueden frustrarse al ver que no son capaces de entender su funcionamiento o aburrirse por considerarlo muy sencillo.
  2. Cerciorarse de que el juguete tiene la ‘Marca CE’, que garantiza que cumple con las normativas de seguridad de la Unión Europea.
  3. Comprobar que en el etiquetado o en el embalaje se encuentra el nombre del fabricante –o su representante en la Unión Europea-, así como la dirección –domicilio o razón social- del fabricante o importador.
  4. Leer con detenimiento la etiqueta, que contiene advertencias sobre los riesgos y daños que puede conllevar el uso del juguete en cuestión.
  5. Guardar las instrucciones. No abandones el manual en el cajón del olvido. Tenlo a mano para comprobar, siempre que lo necesites, cuál es la mejor manera de utilizar el juguete.
  6. Seguir las indicaciones a la hora de montar el juguete. Evita que los niños estén presentes, sobre todo, si el proceso es muy complicado e incluye ciertas piezas que se pueden convertir en un objeto de deseo para los más pequeños de la casa. Véase, por ejemplo, las pilas o los imanes, cada vez más habituales en los juguetes magnéticos.
  7. No dejar que nuestros hijos jueguen solos. Los pequeños necesitan la supervisión de un adulto, y quién mejor que sus padres para divertirse con ellos. Así, no sólo estarás vigilándoles, sino que estarás fortaleciendo tu vínculo con ellos.
  8. Retirar el embalaje. Asegúrate de que lo guardas en un lugar que se encuentre fuera del alcance de los niños. La mayoría de los embalajes son de plástico, y pueden contener piezas pequeñas que pueden ingerir, con el riesgo de asfixia que ello conlleva.
  9. Si se les compra una bicicleta, un patinete… No te olvides de adquirir los accesorios de seguridad necesarios, como el casco o las rodilleras.

Demasiados regalos bajo el árbol

Pero al reto de dar con ese juguete idóneo, se suma otro problema del que no somos conscientes. Precisamente, debido a ese afán por cumplir todos los deseos de nuestros hijos, tendemos a comprarles demasiados artículos.

Tanto es así que según revela el 'Informe sobre el Juego Infantil' elaborado por ALDI en España, la mitad de los niños dedican menos de una semana a jugar con un juguete nuevo, y casi un tercio de ellos le presta atención durante sólo un día.

Son las consecuencias de lo que se conoce como ‘síndrome del niño hiperregalado’. Nuestras ganas de repartir ilusión entre los más jóvenes nos impulsa a darles más regalos de los que ellos mismos habían solicitado. Y lo que conseguimos es, paradójicamente, el efecto contrario al esperado: la alegría inicial deja paso a un interés pasajero, y terminan aburriéndose de los objetos fácilmente.

¿Ya sabes cómo debe ser el juguete ideal de los más pequeños?

Pensar antes de comprar...

A los españoles nos encanta regalar, y el 'Estudio sobre el consumo navideño 2019' así lo confirma. Dedicamos casi 240 euros de nuestro presupuesto a los regalos y, por supuesto, todos esperamos acertar con nuestras elecciones. Pero antes de arrasar las tiendas y agobiarnos por encontrar esos juguetes tan codiciados, debemos reflexionar: ¿realmente los van a utilizar?

Según cálculos de la Federación Española de Reciclaje, 9 de cada 10 juguetes acaban en el cubo de la basura. Un problema que también afecta al medio ambiente. Deshacernos de estos artículos contribuye a la generación de residuos, y cada español produce más de 480 kilos al año, de acuerdo a los datos revelados por la 'Estadística sobre recogida y tratamiento de Residuos', elaborada por el INE.

La Federación Española del Reciclaje ha advertido que tan sólo el 10% de los juguetes se recicla de forma adecuada, a pesar de que la gran mayoría están fabricados con plásticos de lenta degradación y contienen pilas o baterías de cadmio, mercurio o plomo. Materiales que son altamente contaminantes para nuestro entorno.

…y dar una segunda oportunidad a los juguetes que ya no van a utilizar más

Por todo ello, desde Gratix, una app que busca cambiar los hábitos de consumo, se recomienda apostar por la economía circular. Es decir, dar una nueva oportunidad a esos juguetes que nuestros hijos ya no usan, bien donándolos o regalándolos a otros niños que puedan aprovecharlos.  

Otra opción a contemplar sería invertir el dinero en un regalo más especial. Los expertos coinciden en que los niños necesitan pasar más tiempo de calidad con sus padres, así que ¿por qué no organizar una tarde de cine en familia o una merienda? Seguro que tus hijos lo disfrutarán más que jugando solos con cualquier objeto y, al mismo tiempo, estarás cuidando el medio ambiente.

Las cuatro etapas del juego infantil