Cómo reconocer el sangrado de implantación cuando estás embarazada

Si estás en tu primer día de regla pero sospechas que podrías estar embarazada, puede que el primer flujo no sea menstruación, sino un síntoma de embarazo.

El sangrado de implantación es en sí mismo un síntoma del embarazo, pero que por sus peculiaridades hace que confunda con una regla. Se trata de un sangrado similar a la menstruación, una pérdida producida por el proceso en el que el óvulo fecundado se asienta en las paredes del útero.

Aunque esta pérdida leve no ocurre en todos los casos, se calcula que un tercio de las mujeres han presentado un leve sangrado provocado por la implantación del óvulo en las trompas de falopio. 

En estos casos, no siempre es fácil de identificar si se trata de un sangrado o de una regla. Sin embargo, dado que no le preceden los habituales síntomas premenstruales, existen algunos indicios que podemos utilizar para albergar dudas razonables de que no se trata de la regla.

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Cuestión de fechas

El sangrado se produce como parte del proceso implantación del óvulo fecundado en el útero,  y los tiempos que delimitan esta fase no son exactos, y varían en cada mujer en función de si sus ciclos son regulares o no. Sin embargo, existe la forma de llevar cierto control de este tiempo, pues la ovulación se inicia en la mitad del ciclo menstrual, y la fecundación suele puede producirse entre el comienzo de la ovulación y hasta pasados tres días.

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La implantación del embrión se produce cuando el blastocisto se implanta en endometrio, y esto ocurre entre seis y diez días después de que el óvulo es fecundado. Es en este momento cuando el blastocisto extiende sus prolongaciones hasta la pared interna del útero, también llamada endometrio, y así queda adherido a esta. Es exactamente este momento en el que puede producirse un sangrado, pero no descenderá hacia la vagina hasta pasados uno o dos días.

Si contabilizamos la duración del proceso de implantación, encontraremos que es pasados diez o quince días después de la fecundación cuando podremos descubrir este sangrado, y si se trata de una mujer con ciclos regulares, este momento puede coincidir fácilmente con la fecha en la que debería llegarle la regla.

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Diferencias notables entre sangrado y menstruación

El color del sangrado de implantación es más oscuro que el de la menstruación, llegando incluso a poder ser marrón, mientras que la regla tiene un tono rosado muy característico. Además, este sangrado es muy leve, y en cuestión de horas dejará de producirse, aunque en casos muy concretos puede llegar a alargarse a uno o dos días. A diferencia de la menstruación, que suele extenderse entre tres y siete días, el sangrado de implantación rara vez supera los tres días y en ese caso es recomendable asistir al médico.

Además, la regla es un proceso que va de menos a más, mientras que el sangrado tiene una presencia uniforme. A diferencia de la menstruación, el sangrado de implantación no produce cansancio, sino calambres bajo el abdomen.

Si tienes un sangrado de implantación, estás embarazada

Sí, el sangrado es un síntoma de embarazo. Puedes recurrir a un test y realizar una prueba para confirmarlo. Sin embargo, debes realizarlo con al menos un día después del primer retraso de la regla, pues de esta forma el reactivo del test puede detectar la presencia de la hormona del embarazo en tus fluidos, aunque cada vez hay pruebas más avanzadas que incluso logran identificar tu estado desde la primera semana tras la concepción.

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