Chica embarazada

Estos son los cambios que experimenta la mente durante el embarazo

Estas alteraciones emocionales son más llevaderas si la futura mamá ha hecho un ejercicio mental de preparación

En los nueve meses de embarazo, el cuerpo de la mujer se transforma a lo largo de las distintas etapas para atender las necesidades del futuro bebé. Crece más el cabello y el vello corporal, aumenta el tamaño de pecho, se coge peso, se experimenta retención de líquidos, se estira considerablemente la piel… Sin embargo, además de todos estos cambios físicos, la mente también experimenta numerosas alteraciones. Unos problemas que son más llevaderos si la futura mamá ha hecho un ejercicio mental de preparación.

Todos estos cambios emocionales tienen una base hormonal. Los niveles de progesterona y estrógenos se duplican y, por este motivo, la parte racional de la personalidad disminuye, a la vez que se refuerza la parte emocional. "A medida que se acerca el momento del parto, en algunas mujeres se acrecienta una sensación de inseguridad y/o miedo, sobre todo cuando se trata del primer embarazo o la mujer se encuentra en una situación emocional delicada. El temor a lo desconocido, a 'no hacerlo bien' cuando llegue el momento, provoca a veces una vulnerabilidad emocional, tristeza o decaimiento que se suma a los cambios hormonales que se están produciendo en el organismo", apuntan desde el Institut Marquès de Barcelona.

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Primer trimestre

Los cambios de ánimo son algo natural en el embarazo. Al igual que durante el primer trimestre se comienzan a notar los primeros síntomas, como la alteración del gusto y el olfato, la mente también empieza a experimentar los cambios psicológicos por el nuevo estado. En general, las mujeres embarazadas pueden experimentar episodios de ansiedad, hipersensibilidad y cambios bruscos de humor, que son más notables entre la sexta y la décima semana. También es habitual la pérdida del apetito sexual debido especialmente al cansancio de las primeras semanas y al 'miedo' a dañar al feto.

Estas alteraciones son más frecuentes en las mujeres que también manifiestan síntomas físicos importantes como vómitos y náuseas matinales o mal estar general y mareos. Esto junto con la incertidumbre, el periodo de aceptación y los miedos, hacen del primer trimestre el periodo con más elementos a favor de los cambios anímicos.

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Segundo trimestre

El segundo trimestre es el periodo más tranquilo emocionalmente hablando. Tanto es así que suele denominarse como 'el trimestre de la felicidad'. La inseguridad, la aceptación del nuevo estado y los dolores físicos, tan propios de las primeras semanas, van mermando y dan paso a una sensación de bienestar, energía y calma generalizada. Es decir, la futura mamá ha tenido tiempo para tomar conciencia y estabilizarse, tanto física como emocionalmente.

Tercer trimestre

Al igual que ocurre durante las primeras semanas de gestación, el tercer trimestre suele ser emocionalmente más agitado. En esta recta final del embarazo, la futura mamá tiene la cabeza puesta en la llegada del bebé, la inseguridad a la crianza y el temor al parto, una de las cosas que más preocupan a las madres, especialmente si son primerizas. Las dificultades anímicas se suman a las físicas: el volumen de la barriga, la dificultad para dormir, la micción frecuente, los dolores de espalda y el cansancio, entre otras molestias, que no ayudan al bienestar. Además, muchas mujeres experimentan el conocido como 'síndrome del nido', un tipo de conducta que se produce con frecuencia en las mujeres embarazadas que consiste en incrementar el tiempo dedicado al orden y limpieza de la casa, a poner en orden las estancias, lavar las ropas... En definitiva, a poner todo a punto para el bebé.

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