Esto es lo que le ocurre a tu cuerpo durante el embarazo

Descubre cómo se transforma tu cuerpo a lo largo de las diferentes etapas de la gestación.

Más allá de las temidas náuseas y de la inevitable hinchazón, son muchos los cambios que experimenta el cuerpo durante los nueve meses de gestación. Un mejor conocimiento de todos ellos ayudará a sobrellevar sin miedo ni sobresaltos todo el embarazo

Muchas madres, especialmente las primerizas, sienten miedo al encontrarse con determinadas molestias, sobre todo pensando en la salud de su futuro hijo. Por eso, tal y como indican los expertos de la compañía médica Ava, es importante tener presentes todos los posibles cambios que se pueden producir para darse cuenta de que son síntomas totalmente normales y así evitar preocuparse en exceso.

Además, también es crucial mantener una actitud positiva y afrontar el embarazo siguiendo ciertas pautas:

  • Evitar los pensamientos negativos. Es esencial sobre todo para no caer en problemas más graves como la depresión. 
  • Hacer deporte, pero siempre ejercicios moderados. Favorece una buena salud, tanto física como mental. 
  • Practicar pilates, yoga y meditación. Ayuda a reducir el estrés y la ansiedad, al igual que las técnicas de relajación. Además, mejora la elasticidad, la cual facilita el parto. 
  • Apoyarse en familiares y amigos. Sin duda ellos serán el mejor aliado para superar los altibajos.
  • Hablar con otras madres y compartir las propias experiencias. Es bueno para desahogarse y ampliar el círculo de amistades. 
  • Dedicarse tiempo a una misma. Contribuye al bienestar emocional. 
  • Seguir una alimentación rica en frutas, verduras y legumbres. Permite sentirse con energía durante todo el día. 

Con buen ánimo e ilusión, estaremos preparadas para asumir los cambios de nuestro cuerpo sin ninguna pizca de temor. 

Primer trimestre

Esta etapa es clave, ya que es cuando se forman los órganos vitales del bebé. Se alarga hasta la semana 12 y desde el primer momento se puede confundir con la fase premenstrual, con síntomas como el cansancio, el aumento de secreción vaginal o la tirantez en el pecho, donde además aparecen pequeños nódulos. A partir de la semana 9, comenzarás a sentir dolor de ligamento redondo, el útero crecerá y la cintura aumentará. Surgen las náuseas y los mareos, se incrementa la producción de saliva y finalmente, empieza a notarse la barriguita.

Segundo trimestre

Esta fase, que va desde la semana 13 a la 26, es la más gratificante, ya que las molestias iniciales desaparecen y se empiezan a sentir las pataditas del bebé. Las caderas se redondean, aparecen estrías y los pezones crecen y se oscurecen. El cuerpo produce mayor cantidad de hormona relaxina, que provoca dolor abdominal y pélvico. Alrededor de la semana 15, las encías y la nariz se vuelven más sensibles, incluso pueden dar lugar a sangrados. Igualmente, el vello se hace más abundante y hay mayor riesgo de gases debido al estreñimiento, provocado por la presión que ejerce el útero sobre el estómago. Sin embargo, también hay cambios positivos. A partir de la semana 21, el pecho empieza a desarrollar los conductos mamarios y a estimular la producción de leche. Y mejor aún, la madre se siente con más energía y vitalidad y las uñas y el pelo se vuelven más fuertes y brillantes.

Tercer trimestre

Llega la etapa final del embarazo. Desde la semana 27 hasta el momento del parto, la tripa cada vez tiene más volumen, aparecen molestias en la espalda y el estreñimiento se agrava, dando lugar en algunas ocasiones a hemorroides. La hinchazón también será mayor, debido a la retención de líquidos. Además, a partir de la semana 36, el bebé comienza a colocarse con la cabeza hacia abajo y como consecuencia de dicha presión, las ganas de hacer pis aumentarán. Por otro lado, esta última fase también trae cambios beneficiosos, como la mejora de la respiración.

Una vez alcanzada la fecha para salir de cuentas, sólo queda tranquilizarse y esperar a que el bebé esté listo para conocernos. Ya puedes decir que eres consciente de todos los cambios que conlleva el embarazo, pero aún así, no dudes en recurrir a tu médico para cualquier consulta. ¡Tienes que recibir a tu bebé completamente relajada y con mentalidad positiva!

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