Cómo afrontar el sobrepeso de los más pequeños

Cambiar los hábitos de nuestros hijos comienza por cambiar los de su entorno. Una cuestión de salud y no únicamente de talla que queremos conocer en profundidad en Hola.com

Los niños españoles se encuentran entre los más obesos de Europa, según datos de la OMS. Un 19% de los niños y un 17% de las niñas tienen problemas de obesidad. Esto nos posiciona como uno de los seis países mediterráneos que menos cuidan su alimentación junto a Italia, Chipre, Grecia, Malta y San Marino. La Organización Mundial de la Salud investiga, además, la relación de este trastorno alimenticio con enfermedades en la vida adulta como fallos cardíacos o cáncer de colon.

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Esta patología no genera solo un problema a nivel nutricional sino, también, a nivel psicológico, pues puede desembocar en situaciones de discriminación o aislamiento. Alfonso Méndez, Director de la Unidad de Obesidad del Instituto Centta (www.centta.es), no aboga por la generalización, puesto que cada caso tiene sus circunstancias, pero sí avisa de las tres vías que deben tratarse para afrontar el sobrepeso a edades tempranas. "Cualquier intervención dirigida a combatir la obesidad debe centrarse en tres pilares fundamentales: modificación de la conducta tanto de los peques como de sus papás y su entorno, control de la dieta y un programa de actividad física adaptado".

Actitud por imitación

Sobre los cambios necesarios, el experto indica que los menores acaban adquiriendo la conducta que ven constantemente en casa, la de sus padres. Para los progenitores puede resultar difícil modificar su estilo de vida por las habituales prisas del día a día que les conducen hacia la opción más cómoda. Pero han de ser ellos quienes apoyen un cambio en los hábitos de quienes están a su cargo. "Deben proponer un ritmo de vida en el cual exista más actividad física. Por ejemplo, se puede cambiar el orden de los fines de semana y salir con ellos a hacer deporte" comenta el especialista. 

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Niños con sobrepesoVER GALERÍA

Por otro lado, cuando se trata de mentalizar al menor "debemos hacerles entender, entre otras cosas, que las meriendas no son solo zumos y bollería, que no tiene la necesidad de comerse todo rápido, pues existen muchas otras opciones saludables". Según explica el profesional, uno de los trucos que pueden facilitar una evolución en positivo es establecer un registro tanto de las comidas como de la actividad física que deba mejorarse cada semana. El reto implica que los más pequeños colaboren ya que "no debe ser nada impuesto, sino consensuado".

Mucho más que una talla

La influencia negativa del peso a edades tempranas hace que Méndez recomiende dirigir la atención hacia la salud, la creación de un estilo de vida positivo y olvidar la báscula. Hay mucho más allá de una simple talla de pantalón, "es lo que llamamos algunos psicólogos como la Teoría del iceberg: solo hablamos del peso, que sería el área que se ve, pero dejamos atrás todo lo que está debajo del agua, que suele implicar un conjunto de problemas mayores", indica.

Por último, a nivel de nutrición, conviene huir de los alimentos procesados, más aun de los ultraprocesados y sustituirlos por ideas sanas que incluyan fruta, verdura, pescado a la plancha… de forma variada y a lo largo de la semana. En definitiva, "alimentos que tengan que ser cocinados, no solo calentados" recalca el experto.

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