Tres cosas que, según el dentista, debes tener en cuenta cuando prepares el almuerzo de tu hijo

La salud dental es muy importante para el crecimiento de los niños, y mantener las caries a raya es uno de los puntos clave para conseguirla

A la hora de preparar el almuerzo de nuestros hijos solemos tener como prioridad que sean pequeñas comidas que los carguen de energía para poder continuar al 100% con su jornada escolar, pero muchas veces no tenemos en cuenta que, al ser una ingesta ligera y rápida a la que de manera habitual no sigue un cepillado, podemos estar poniendo en riesgo la salud dental de los pequeños y jóvenes.

Desde la redacción de Hola.com nos hemos puesto en contacto con Ana Ródenas, odontóloga titulada que, como profesional, nos ofrece una explicación acerca de cómo las circunstancias en las que se ingieren algunos alimentos pueden influir en la salud dental de los más pequeños y cuáles son los que se deberían evitar.

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"Es importante tener en cuenta que, al no cepillarse los dientes después de tomarlo, los restos del almuerzo de media mañana o la merienda permanecen toda la mañana en la boca del niño, por lo que siempre serán mejor las opciones sin azúcar". Sin entrar a hablar de las golosinas, a las que nutricionalmente no se considera alimento y que son uno de los peores enemigos de la salud de los dientes, la dentista habla de tres claves muy concretas.

Cuidado con los líquidos

Sobre todo, con los zumos envasados. Estas bebidas están cargadas de azúcar. Incluso cuando el 'packaging' anuncia que no contienen añadidos, el alto contenido que tienen las frutas por su naturaleza hace de este alimento una mala opción si no va a haber un cepillado de dientes inmediatamente posterior a la ingesta. Además, Ana afirma que la manera de beber de los niños, que pueden ingerir este tipo de bebidas en pequeños tragos a lo largo de un rato en vez de hacerlo en solo unos minutos, hace que cada trago sea un impacto de azúcar distinto del anterior, aumentando así el riesgo de sufrir caries.. Las bebidas de origen lácteo o las carbonatadas con azúcar suponen el mismo peligro, siendo su estado líquido una baza que facilita que lleguen a todos los lugares de la dentadura, haciendo más difícil su eliminación.

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La textura importa

Hay alimentos como los cereales, el pan de molde, las patatas fritas o las galletas que, por su textura, se quedan mucho más adheridos a los dientes. Siendo estos, además, productos con alto contenido en azúcar, su ingesta es mucho más recomendable en momentos en los que después está asegurada la posibilidad del cepillado. 

El problema es el azúcar

Hay que partir de la base de que estos alimentos no son malos, sino que su alto contenido en azúcar los convierte en una opción no recomendable de cara a evitar las caries. De hecho, comer un sándwich de pan de molde o beber un zumo durante el desayuno o cualquiera de las otras dos comidas principales del día (comida y cena) tiene un impacto mucho menor a pesar del azúcar que estos alimentos contienen ya que, al ser comidas generalmente mucho más copiosas se produce una mayor cantidad de saliva, lo cual ayuda a prevenir la aparición de las temidas caries.

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