Superado el primer trimestre de embarazo, ¿y ahora qué?

Estos son los nuevos síntomas y cambios que la mujer embarazada sentirá en su cuerpo

El embarazo es un proceso de cambio constante en el que, semana tras semana, mes tras mes y trimestre tras trimestre, son muchos -y pueden llegar a ser muy diferenciados- los cambios y los síntomas que nuestro cuerpo padece. Tras la revolución de los tres primeros meses, en los que el cuerpo de la mujer se transforma para poder acoger una nueva vida en su interior, la llegada del segundo trimestre es muy esperada por algunas futuras mamás, sobre todo aquellas que en sus primeras 12 semanas han sufrido las tan temidas como frecuentes nauseas. El cuarto mes del embarazo es el comienzo de lo que para muchas madres es la etapa más tranquila de la gestación.

Cambios en el bebé

Superadas las posibles molestias ya mencionadas y el periodo de mayor riesgo para que el nacimiento llegue a buen puerto, entre la semana 13 y la 16 el crecimiento del feto es casi diario y aumentará desde los 8 a los 18 cm, llegando superar los 100 gr de peso. Durante este tiempo el bebé empezará a moverse mucho, habiendo madres que lo notan desde un momento muy temprano. Aunque durante el último tramo del tercer mes cabe la posibilidad de diferenciar el sexo del pequeño, en la semana 16 ya se distingue nítidamente.
 

Malena Costa embarazadaVER GALERÍA
 

Cambios y síntomas en la madre

Mientras todo eso ocurre en el interior del vientre materno, la futura madre volverá a recuperar gran parte de la energía que le faltó durante los primeros meses de gestación. Las necesidades del bebé harán que, en esta nueva etapa, se empiece a ganar algo de peso. Este aumento unido al incipiente pero imparable crecimiento de la barriguita puede provocar las primeras estrías en el cuerpo de la mamá, que deberá empezar una rutina extra de hidratación para dar a su piel toda la elasticidad que esta necesita para afrontar los cambios que empiezan. Además, a partir del cuarto mes aparecerá la línea alba, un oscurecimiento lineal que va del pubis hasta el ombligo o incluso hasta más arriba, y los pezones se oscurecerán significativamente. A nivel hormonal las emociones suelen estabilizarse, por estar la secreción de hormonas mucho menos alterada que durante los tres primeros meses. Esto hace que la madre pueda disfrutar con mayor placidez de esta nueva etapa del embarazo donde, a la recuperación de energía se suma un estado de ánimo de lo más positivo amparado por las hormonas y la ventaja de que la tripa todavía no condicione su actividad física.

Cuidados médicos

Durante este nuevo mes hay muchas futuras madres que no deben someterse a chequeos médicos, siendo la amniocentesis la única que se suele realizar en la semana 16 de gestación. Esta prueba, que es de tipo invasivo y que se hace para detectar la existencia de anomalías como el Síndrome de Down, no es obligatoria y generalmente se realiza cuando el ginecólogo considera que hay algún motivo para ello.

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