Derrumbando mitos

Ante los síntomas de embarazo, ¿son fiables los test caseros?

Cuando notamos los primeros síntomas de embarazo, deseamos encontrar la forma más rápida y fiable de confirmar que estamos esperando un bebé. Pero no todos los métodos son igual de válidos.

Aún no tenemos la primera falta, pero notamos ciertos cambios en nuestro cuerpo que podrían indicarnos un posible embarazo. El síntoma más fiable es la ausencia de menstruación. Pero, a veces, son tantas las ganas de saber si estamos esperando o no un bebé, que buscamos todas las formas posibles de averiguarlo.

Tenemos constancia de que existen los test de embarazo desde el año 1350 a.C. en el antiguo Egipto. En ellos, la mujer orinaba sobre semillas de trigo y cebada. Si florecía el trigo nacería una niña; si florecía la cebada, un niño. Parece ser que esta prueba tenía un alto porcentaje de aciertos aunque no lo suficiente para que fuera válido. Con el paso de los años, las formas de hacer un test casero han variado, pero no se ha conseguido aumentar su fiabilidad, ya que ninguno se basa en premisas científicas.

En lo que todas estas pruebas coinciden es en que pretenden analizar la orina de la mujer. Pero la orina de una mujer embarazada en los primeros días de gestación es prácticamente igual a la de una no embarazada. La presencia de la hormona hCG marca la diferencia e indica que hay un embarazo, pero aparece en concentraciones tan bajas al principio del mismo que solo una prueba de sangre puede detectarla con total seguridad. Los test de farmacia también son muy fiables, pero pueden dar un falso negativo en los primeros días de embarazo debido a la dificultad que supone detectar la hCG.

Internet está repleto de pruebas de embarazo caseras que no ofrecen ninguna garantía y que, además, pueden resultar peligrosas en algunos casos. Te ofrecemos a continuación las que más se ponen en práctica.

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Prueba de la lejía

Consiste en mezclar la orina con un poco de lejía y esperar a ver si se forman burbujas o cambia de color. En el caso de que esto ocurra, estaremos ante una reacción química que nada tiene que ver con la presencia de hCG en la orina.

Esta prueba es una de las que más riesgos conlleva, ya que la la orina contiene amoníaco, que al entrar en contacto con la lejía puede producir un gas tóxico (además de las burbujas) que no debemos inhalar bajo ningún concepto. Entre otras cosas, puede causar mareos y provocar serias quemaduras en la piel y en las mucosas.

Por lo tanto, esta prueba no solo no es fiable, sino que además es potencialmente peligrosa.

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Prueba de la pasta dental

Para realizarla hay que colocar un poco de dentífrico blanco (es muy importante que no sea de otro color) en un vaso de plástico, a ser posible transparente. Vertemos una muestra de orina en el mismo vaso. Si al cabo de 2 o 3 minutos la pasta se vuelve azulada significa  que estás embarazada. Pero las investigaciones confirman que la pasta se vuelve de color azul en la mayoría de las ocasiones, haya embarazo o no. Es decir, el resultado se produce al azar.

Prueba del vinagre

Se recoge una muestra de la primera orina de la mañana en un recipiente limpio y transparente. Se añade una cucharada de vinagre y hay que esperar 5 minutos aproximadamente. Si pasado ese tiempo la orina cambio de color o aparece espuma se considera que hay altas probabilidades de estar embarazada.
Pero lo cierto es el cambio de color, en el caso de producirse, se debería a que la orina puede volverse alcalina, y al entrar en contacto con un ácido como el vinagre es susceptible de que se produzca este cambio. En ningún caso estaría indicando la presencia de la hormona hCG.

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En conclusión, si crees que puedes estar embarazada, no dudes en consultar primero con tu médico de cabecera o en acudir a una farmacia. Ellos te ofrecerán métodos seguros y fiables que te harán salir de dudas.

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