Cuentos infantiles: Cómo ayudan a los niños en su desarrollo personal

Los cuentos infantiles que hemos leído en nuestra infancia han influido en el camino que hemos tomado para ser quienes somos.

Todos los cuentos infantiles que a lo largo de nuestra infancia nos han leído nuestros padres han influido, sin ninguna duda, en el camino que hemos tomado para ser quienes ahora somos. Los cuentos infantiles nos han enseñado mucho por sus moralejas, y nosotros esto se lo debemos a nuestros padres que nos los leyeron una y otra vez con todo el cariño del mundo.

Moralejas de cuentos infantiles

  • El patito feo. La auténtica belleza está en la personalidad de cada uno, y no hay que dejarse nunca hundir por los demás.¿Cuántas veces discutimos en el patio de nuestro colegio? ¿Cuántas veces la envidia llevó a nuestros enemigos a una crítica destructiva? La moraleja de este cuento infantil nos ayudó a conocer nuestro valor, y a saber que esos insultos banales no tienen ningún poder sobre nosotros.
  • El traje nuevo del emperador. La moraleja de este clásico es hacer saber a los niños que lo correcto es guiarse por el criterio propio, y no por lo que digan los demás. Quizá alguna vez desobedecimos a nuestros padres y no hicimos lo que ellos querían. Pero eso resultó ser bueno, ya que a través de nuestras decisiones conseguimos ser felices. Por muy tópico que suene, debemos llevar la vida que deseamos, pero no la que otros quieren que vivamos.

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  • La liebre y la tortuga. Es uno de los cuentos infantiles con más significado, ya que enseña a los niños el valor de la humildad, el esfuerzo y la perseverancia. Dicen que es la clave del éxito, y es que la humildad y el esfuerzo nos llevan a donde queremos llegar. No sólo en una carrera como el cuento explica, sino en todo lo que nos propongamos. Durante los años de universidad, por ejemplo, muchos queríamos tirar la toalla, pero sin darnos cuenta del cuento infantil de “La liebre y la tortuga”, aquel que nos hizo perseverar, y gracias a ello conseguimos el trabajo que nos apasiona. Y si aún no lo hemos encontrado, sólo hay que seguir actuando como esa tortuga que con esfuerzo terminó la carrera proclamándose ganadora.
  • La mata de habas. Nos ayudó a comprender que la bondad suele tener su recompensa. ¿Por qué no decirlo? Alguna vez este cuento infantil nos ha hecho tener altas expectativas y no fue del todo así. Es cierto que existen personas malas a las que les suceden cosas buenas, pero no es lo habitual. La vida nos suele devolver lo que hemos hecho, y es cierto que cuanto mejores seamos con el entorno que nos rodea, mejos nos tratará dicho entorno.
  • El sastrecillo valiente. Es otro de esos cuentos infantiles que ayudan a la confianza en uno mismo y, además promueve el espíritu emprendedor que todos deberíamos tener. Todos tenemos un don diferente que, si queremos llegar al éxito, debemos desarrollar. Siempre se dice que es importante potenciar virtudes y corregir defectos. Debemos luchar, creer en nosotros y hacer lo que nos gusta de la mejor manera. Esto es porque siempre podemos mejorar, y hacer una nueva versión de nuestra persona.

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