Aprovecha la recta final de la temporada de esquí para 'marcarte' un viaje blanco con los niños

A partir del mes de febrero los días de esquí se vuelven más largos y cálidos: es momento de echar un vistazo a las opciones de ocio de montaña adaptadas a las familias

La geografía española está repleta de destinos blancos que aún podemos disfrutar en familia antes de que llegue el inicio de la primavera. La recta final de la temporada de esquí, a partir de finales del mes de enero, es la mejor para disfrutar con los más 'peques': se acercan las vacaciones de la semana blanca y también la Semana Santa, los días son más largos y más cálidos, y a veces incluso podemos quitarnos algunas de las muchas capas de ropa que llevamos en invierno cuando nos escapamos a la nieve, ya sea en pistas o jugando en un resort de esquí, en una casa rural o en un destino apto para actividades de nieve con los pequeños.

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De entre las muchas propuestas disponibles, algunas destacan precisamente por esto: porque son destinos adaptados para cubrir las necesidades de todos los miembros de la familia, de los más mayores a los más chiquitines. Escenarios que en verano se rinden a los verdes de la alta montaña, y en invierno al blanco de postal, como los del Valle del Bohí, en Lérida, que es la propuesta de la temporada de la plataforma EscapadaRural.com, dedicada a la promoción de alojamientos rurales en toda España, y que opta por este rincón del Pirineo por el amplio abanico de oportunidades de ocio familiar. Algunas de ellas:

  • Esquí tocando el cielo. La estación de esquí Boí-Taüll presume de ser el complejo más alto de los Pirineos, con una cota mínima 2020 metros sobre el nivel del mar. Es una estación pequeña y donde las colas y las aglomeraciones son poco habituales, perfecta para acudir con los más pequeños. Cuenta con parque de nieve y una ludoteca bajo techo, cursos de esquí para niños y adolescentes hasta 18 años, y zona de snowboard, además de monitores titulados. En la zona abundan los alojamientos rurales, como Casa La Comella en Barruera.
  • Senderismo con raquetas. Caminar con raquetas por la nieve es una manera fácil, barata y gratificante de disfrutar del paisaje nevado en familia. Eso sí, siempre es mejor hacerlo con un guía para no llevarnos sustos. Las rutas con raquetas en esta zona arrancan desde cualquiera de las dos entradas al valle, desde el Parque Nacional de Aigüestortes i Sant Maurici, o desde el vecino Valle de Arán, y pueden durar desde medio a varios días, según la intensidad.
  • El valle desde el aire. Para niños de más de 5 años y adultos de hasta 120 kilos de peso. Los vuelos con parapente biplaza sobre el Pirineo suelen durar unos 20 minutos en esta época del año.
  • Escalada en el hielo. Las Cascadas en Cavallers son perfectas para familiarizarse con la ascensión por hielo y admirar su belleza. Los guías de Free Flocks se encargan de que la experiencia sea segura e inolvidable, tanto en esa zona como en las cascadas de Gavernie, en la vertiente norte del Valle, donde el hielo vertical exige estar más preparado. La escalada en el hielo es sólo para mayores de 14 años con iniciados y con autorización de un adulto. Los dos apartamentos de Ca de Martí, en el casco antiguo de Boí, son perfectos para integrarse en la vida del pueblo.

Precisamente a la hora de escoger un destino de nieve apto para toda la family el alojamiento es clave, porque siempre debe estar pensado para responder a las necesidades de las familias con hijos. Si se trata de un resort en lugar de una casa rural, es importante tener en cuenta la accesibilidad, los tipos de pistas disponibles así como los monitores, los precios y sobre todo las actividades al margen del esquí. Algunos ejemplos de destinos de este tipo sin salir de España serían por ejemplo La Molina, en la Cerdaña, una región de esquí en Gerona, con una pista de aprendizaje lo bastante larga para que los 'peques' hagan sus primeros pinitos con los esquís, además de minipark, quads y otras actividades con las que estar entretenidos durante horas. O la popular estación de Sierra Nevada, con una pista dedicada exclusivamente a las familias además de actividades extra para los más 'peques' para cuando acabemos la jornada en la nieve.

En el Priineo aragonés, el hotel Continental de Panticosa pone a pie de pistas un alojamiento ideal para pasar una semana de esquí con los 'peques', casi tan cerca de la propia estación de Panticosa como de Formigal. El hotel cuenta con acceso directo a las instalaciones termales de la zona (un lujo para papás y mamás), y al mismo tiempo la estación combinada de Formigal-Panticosa de Aramon dispone desde pista de trineos a excursiones con raquetas sobre la nieve, equipo de animación, gymkanas, iglús y un bosque animado.

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