Piojos y 'selfies': Así se contagian los niños más mayores de estos bichitos

La moda de juntar las cabezas para sacarse una autofoto está derivando en un repunte de los contagios de piojos entre niños más mayores y adolescentes

Los colegios y las guarderías tienden a ser caldo de cultivo para los piojos, esos molestos bichitos que suelen anidar en el cabello de los niños, especialmente cuando está muy limpio. Los 'peques' son especialmente propensos a ellos porque cada día comparten espacios cerrados en los que están en contacto muy cercano: juntan las cabecitas cuando se sientan juntos en el pupitre, cuando juegan en el patio e incluso cuando miran el móvil.

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Es precisamente este dispositvo el que ha puesto en alerta a los investigadores holandeses sobre la relación entre el incremento de contagio de piojos en las aulas y el uso del teléfono: según un estudio del Instituto Nacional de Salud Pública y Medio Ambiente holandés, casi el 30% de alumnos de primaria tiene piojos, aunque la tasa que más sorprende es la de los alumnos de secundaria: un 19 % de los escolares que cursan ese ciclo también se ha contagiado de piojos. En estas edades es menos frecuente que los niños compartan tanto como cuando eran más pequeños. La culpable de este repunte no es otra que una de las modas que triunfa entre los niños más mayores con acceso a un móvil: los selfies o autofotos, que requieren que los niños junten las cabezas o se abracen para salir en fotos y vídeos de algunas de las Apps más populares como Instagram, Snapchat o la foto de perfil de Whatsapp.

Esta proximidad podría explicar por qué las nuevas tecnologías favorecen el contagio de estos bichitos entre niños más mayores, y por ende también la propensión de otros contagios, como los virus del catarro y de la gripe; los tres, además, suelen sufrir un repunte durante el período de vuelta al cole y la temporada de otoño, así como otras épocas en las que los 'peques' disfrutan de actividades colectivas como campamentos, granjaescuelas, deportes y viajes escolares.

Lo que sigue siendo como siempre: las niñas se infectan más a menudo que los niños, especialmente las que llevan el cabello largo. Los resultados del estudio holandés coinciden con los que ya se publicaron al respecto el verano pasado en Estados Unidos, donde también se ha notado un repunte en los casos de piojos entre adolescentes e incluso en personas más mayores que también comparten autofotos. En Estados Unidos, sin embargo, los análisis iban un paso más allá, apuntando a una progresiva inmunidad de estos bichitos a los champús con insecticidas diseñados para aniquilarlos, y que comenzaron a hacerse más populares a principios de los años 90.

¿QUÉ PODEMOS HACER PARA PREVENIRLOS?

Lo primero de todo: enseñar a los niños más mayores las maneras en que puede producirse un contagio. Los selfies, como todas las actividades que requieran juntar las cabezas de los niños, ayudan a que los piojos se propaguen, aunque también pueden hacerlo el intercambiarse objetos, especialmente si son adornos para el cabello, cepillos de pelo o gorros y sombreros que puedan estar infectados. Los piojos no 'vuelan' ni saltan porque no tienen alas, pero sí pueden adherirse rápidamente al pelo, así que cuanto menos junten los 'peques' las cabezas para sacarse una autofoto, mejor.

También es importante que sepan cómo y cuando lavarse el pelo: aunque es vox populi que los piojos prefieren el pelo limpio, la falta de higiene favorece infestaciones más graves, mientras que si lavamos y peinamos el pelo a menudo estamos dañando un buen número de los parásitos sin saberlo, incluso si usamos un peine normal. Lo que sí es importante es intentar llevar el pelo recogido: algunos peinados como las boxer braids pueden prevenir que los piojos se adhieran al pelo según los expertos en peluquería.

Además de lavando el cabellos a menudo, los piojos es importante prevenirlos usando de forma regular un champú antipiojos con plaguicidas naturales o un repelente también natural, como la esencia del árbol del té o el aceite de citronella; especialmente si sabemos que ha habido un brote en clase: de ahí la importancia de que los padres comuniquen a los profesores cuando un niño trae piojos en casa. También conviene cepillar el pelo al menos una vez por semana con un peine específico para 'cazar' liendres, porque los piojos las depositan nada más adherirse al pelo, con una media de entre cuatro y ocho huevos al día. Las liendres pueden permanecer varios días en estado latente antes de convertirse en bichitos, y no pican, así que el uso de estos peines puede prevenir posibles infestaciones antes de que se salgan de control o den síntomas. Importante utiliza un acondicionador que deje más suave el pelo de los niños cuando usamos la liendrera, para no darles tirones: estos peines especiales tienen púas muy finitas y muy juntas, y deben pasarse meticulosamente por toda la cabellera, mechón a mechón.

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