¿Mito o realidad? Seis hábitos que influyen en las posibilidades de conseguir un embarazo

Comer bien, controlar el estrés, dormir las horas justas... no son sólo 'mitos' del embarazo: muchas veces, los malos hábitos pueden ser la causa escondida tras la ausencia de gestación

El estrés, la mala alimentación, llevar una vida sedentaria... son hábitos de vida que a menudo se consideran 'malos', o al menos no tan beneficiosos como comer bien o hacer deporte de manera regular. Es por eso que con frecuencia los asociemos a determinados aspectos de nuestra salud y vida cotidiana, entre ellos, las opciones de conseguir un embarazo. Cuando el embarazo se busca durante cierto tiempo y no llega, y antes de plantearse el consultar con un experto en fertilidad, es común que nos crucemos con consejos y preguntas orientados en este sentido ('¿estás durmiendo bien?' '¿no tendrás demasiado estrés en el trabajo?' '¡es mejor si no te obsesionas con ello!'), casi siempre bien intencionados. Pero, ¿qué hay de cierto en estos 'malos hábitos'? ¿Influye nuestro modo de vida a la hora de conseguir un embarazo? Le preguntamos a la Dra. Victoria Verdú,coordinadora de ginecología de la Clínica Ginefiv, sobre los mitos y realidades a la hora de quedarnos embarazadas.

ninos-mitos-01VER GALERÍA

MAL HÁBITO #1: EL ESTRÉS."El estrés influye en todos los aspectos de la vida de las personas y también a la hora detener un bebé, aunque no existen evidencias científicas que lo demuestren". explica la doctora Verdú. Biológicamente, puntualiza, y debido a que el hipotálamo regula al mimo tiempo las respuestas al estrés como las hormonas sexuales, "es fácil comprender que el estrés pueda causar infertilidad en algunas mujeres".

En el caso de las mujeres, además, los niveles altos de estrés pueden derivar en lo que se denomina como anovulación, es decir, ciclos menstruales irregulares o que simplemente no existen. Conocer los ciclos individuales de cada una, y concretamente en qué días tiene lugar la ventana de fertilidad, es fundamental en estos casos, ya que cuanto más regular sea una mujer, más ajustadas puede ser las predicciones sobre qué días son mejores para buscar el embarazo. De ahí la necesidad de tener el estrés bajo control, tanto en mujeres como en hombres. "También tiene efectos nocivos en los hombres", explica la doctora, "puesto que se reduce la cantidad y calidad de los espermatozoides". Otro aspecto a tener en cuenta es que el estrés provoca a su vez otros desordenes como mala alimentación o la falta de sueño, que también repercuten negativamente en el organismo. Lo que nos lleva a hablar de...

MAL HÁBITO #2: LA FALTA DE SUEÑO. Según la doctora, hay estudios científicos que demuestran que los trastornos del ritmo o ciclo circadiano merman la capacidad reproductiva, "ya que influyen en alteraciones metabólicas y en aumento del estrés". Es decir, ambos hábitos y su efecto en a consecución del embarazo van de la mano.

MAL HÁBITO #3: EL EXCESO DE PESO... O LA FALTA DE ÉL. Es decir, presentar un índice de masa corporal o demasiado alto o demasiado bajo. "El peso corporal tiene importantes implicaciones en las posibilidades reproductivas de la pareja. Un cambio drástico, ya sea por aumento o por pérdida de peso, puede causar infertilidad tanto en los hombres como en las mujeres e incluso reducir las posibilidades de éxito de los tratamientos de reproducción asistida". De hecho, se estima que el 12% de los problemas de infertilidad primaria son consecuencia de un problema de peso.

El peso de ambos es un factor fundamental, hasta el punto que diez kilos de más aumentan en un 10% los problemas de infertilidad. Esto es así porque la grasa corporal ejerce un efecto en la hormona implicada tanto en la ovulación regular en las mujeres como en la producción de espermatozoides en los hombres. En los casos de obesidad mórbida entre los hombres, la reducción del recuento espermático o diminución de la actividad espermática puede alcanzar casi el 24%.

MAL HÁBITO #4: UNA ALIMENTACIÓN INADECUADA. La alimentación influye en todos los aspectos de la vida y, junto con el ejercicio y un bajo nivel de estrés, es vital para mantenerse sanos a cualquier edad, tanto hombres y mujeres como niños. Es decir: comer bien no es importante solamente para quedarse embarazada, sino para que el organismo funcione correctamente en cualquier situación. "Una variedad de alimentos de todos los grupos alimenticios, bajos en grasa y de alto valor nutricional, asegura que las parejas ingieran las vitaminas y minerales necesarios para una función reproductiva óptima", explica la doctora Verdú.

Lo que sí es un mito es si podemos incrementar nuestra opciones de embarazo comiendo determinados alimentos. "No existe una dieta para ser más fértil o quedarse embarazada. Lo que sí que sabemos es que hay nutrientes como el Omega 6, ácido fólico, Vitamina B y D que son buenos para el organismo y pueden contribuir a mantener una alimentación sana y equilibrada".

MAL HÁBITO #5: EL TABACO. "El tabaco es una de las causas más destacadas de infertilidad", sentencia la doctora Verdú. "Las mujeres fumadoras reducen a la mitad las posibilidades de lograr el embarazo". Los datos y estadísticas avalan esta afirmación: ser fumadora es comparable a tener diez años más que los reales de cara a la fecundación. Esto es así porque las mujeres que consumen tabaco suelen tener peor calidad ovocitaria y embrionaria, además de un aumento en las anomalías cromosomáticas. La edad a la que aparece la menopausia también puede adelantarse entre uno y cuatro años.

A pesar de todo, el tabaco no es un mal hábito exclusivo de las mujeres. "En el caso de las mujeres, fumar puede llevar a provocar problemas menstruales, en las trompas de Falopio, en el cuello uterino e incrementa la probabilidad de embarazos ectópicos; pero en el caso de los hombres, la que se ve afectada es la composición del semen. De hecho, el cigarrillo contiene cientos de compuestos de los cuales algunos son responsables de las rupturas en el ADN de los espermatozoides". Algo que dificulta enormemente lograr el embarazo incluso si nos sometemos a tratamientos de reproducción asistida.

MAL HÁBITO #6: EL ALCOHOL. Como el tabaco, el alcohol influye en ambos miembros de la pareja, tanto en mujeres como en hombres. "Algunos expertos aseguran que dos o más bebidas alcohólicas al día pueden afectar negativamente a la fertilidad". En España, más del 65% de la población mayor de edad bebe alcohol de vez en cuando, aunque la tasa de hombres que beben (en torno al 77%) es mayor que la de las mujeres (54%), quienes además beben con menor frecuencia. "El consumo considerable de alcohol entre los hombres puede incidir en un menor número de espermatozoides y testosterona y en aumento de estrógenos". En el caso de las mujeres, un consumo excesivo de alcohol puede tener efectos similares a las altas dosis de estrés de las que hablábamos antes: ciclos menstruales irregulares y períodos en los que menstruación ocurre sin ovulación, es decir, no se liberan óvulos y por tanto no puede haber embarazo. Si además el consumo de alcohol se prolonga durante el embarazo, nos enfrentaríamos a la posibilidad de sufrir un aborto espontáneo, o tener un bebé con defectos de nacimiento graves, el conocido como síndrome alcohólico fetal.

¿CUÁNDO DEBEMOS CONSULTAR CON UN ESPECIALISTA?

A veces, incluso con un estilo de vida impecable, el embarazo no se da de manera natural y se hace necesario consultar con un médico especialista para analizar otras posibles causas o problemas específicos relacionados con la infertilidad. Según la recomendación de la doctora Verdú, podemos plantearnos acudir a una clínica de reproducción asistida cuando:

  • Se cumple el primer año buscando el embarazo y la mujer tiene menos de 35 años.
  • Se cumplen seis meses buscando el embarazo y la mujer tiene más de 35 años.

Más sobre

Regístrate para comentar