Diez ideas para estimular la creatividad de los niños en verano

La creatividad en los niños es como la empatía: hay que saber estimularla para que se convierta en algo natural, que puedan aprovechar toda la vida

La creatividad en los niños es como la empatía: hay que saber estimularla para que se convierta en algo natural, que puedan aprovechar toda la vida. Especialmente si se tiene en cuenta la capacidad de los más pequeños para expandir su imaginación y convertir lo cotidiano en algo extraordinario: las vacaciones de verano son el momento perfecto para dar rienda suelta a la creatividad de toda la familia, comenzar proyectos juntos y poner en marcha los engranajes de nuestra propia imaginación, para sacar el lado más creativo de grandes y pequeños. El mismo que a veces, durante el curso escolar, queda sepultado bajo exámenes, deberes y obligaciones. ¿Quieres algunas ideas para un verano más creativo?

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1. Deja que se aburran, aunque sea de vez en cuando. Una buena idea es optar por unas vacaciones offline, desconectados de los dispositivos que normalmente consultamos a diario. Si los 'peques' no tienen a mano apps, juegos online o películas en el iPad, las horas muertas dejarán mayor espacio para desarrollar la imaginación y explorar su creatividad.

2. Sal de casa (o del hotel) lo más posible. Fuera de casa tenemos más oportunidades de experimentar cosas nuevas y convertirnos en auténticos exploradores y aventureros que si nos quedamos siempre dentro de un entorno conocido y donde todo está más o menos bajo nuestro control. Probar un helado nuevo, ir al lago, visitar un museo... Son experiencias que ayudan a los niños a pensar y ver más allá de su vida cotidiana, especialmente en vacaciones.

3. Haz una visita a un art store. Y deja que los niños elijan sus propios materiales. Por ejempl,o unas tijeras con un filo en zig zag en lugar de recto, papeles de diferentes gramajes, texturas y colores, tizas, rotuladores fluorescentes, acuarelas, pasteles... Disponer de herramientas nuevas es como estrenar los libros del nuevo curso escolar: dan ganas de usarlos lo antes posible. Si tienes sitio en casa, puedes destinar un pequeños rincón creativo durante las vacaciones donde los niños dispongan de todos estos materiales, además de otros materiales reciclados como cajas de cartón, botellas de plástico o papel de envolver usado.

4. Aprovecha las circunstancias. Por ejemplo, en unas vacaciones en la playa podemos emplear parte del día en construir complejos castillos de arena o buscar conchas especiales y hacer diseños sobre la arena. También pintarlas de colores, comentar los colores y formas de las conchas o investigar que tipos existen, escribir mensajes en la orilla del mar, llevar un cuaderno con dibujos de peces de colores...

5. Olvídate del smartphone... pero no de la cámara de fotos. Y deja que los niños la usen. La fotografía es una arte al alcance de todos y ayuda a los niños a desarrollar el sentido de la composición y el color, además de interesarse por lo que sucede a su alrededor y muchas veces capturar escenas que se nos escaparían a los mayores.

6. Aprovecha el buen tiempo para hacer cosas que normalmente no harías dentro de casa. Por ejemplo, pinturas de gran formato con manos y pies, body painting, salpicaduras de pintura sobre un lienzo grande, un graffiti de tiza en la acera o una 'guerra' de burbujas de colores.

7. Pide a los niños ayuda para mantener tu propio huerto. Ya sea en el jardín de casa, en una granja urbana, o en una terraza grande; asigna a los niños labores para cultivar, cuidar y recolectar vuestars propias verduras, hierbas y hortalizas, dejando que se involucren en cada paso. Que elijan sus propias semillas, las planten, abonen y rieguen todos los días. En lo meses de verano podemos plantar tomates, fresas, pimientos o hierbas, que pueden crecer en casa con luz directa, y son un proyecto estupendo par fomentar al mismo tiempo la creatividad y el sentido de la responsabilidad en los niños.

8. Experimenta con el upcycling. Es decir, dar una nueva vida a las cosas que tenemos por casa y no usamos, convirtiéndolas en algo completamente distinto. Puede ser desde renovar juntos un mueble (los niños pueden ayudar con tareas pequeñas, como por ejemplo pintar), o cosas más pequeñas y del día a día, como convertir los tubos de cartón en marionetas, coser botones de colores en un pantalón viejo, o hacer un móvil para la habitación con botellas pintadas de colores.

9. Recupera los clásicos. Tanto películas de las de siempre, como libros o juegos de mesa. También puedes organizar una tarde de cine con alguno de los estrenos infantiles de este verano que se basan en libros para niños, y animar a los 'peques' a buscar las diferencias entre unos y otros.

10. Anima a los niños a meterse en la cocina. La popularidad de programas como Masterchef Junior es uno de los ejemplos más evidentes de la capacidad de entrega de los más pequeños cuando se involucran con algo tan creativo como la cocina. Algunos snacks sencillos aptos para todas las edades: polos de sabores o kebabs de frutas.

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