¿Y si la niña que esperabas... fuera un niño?

Aunque las sorpresas en la sala de partos no son habituales, a veces se producen situaciones inesperadas cuando la lectura de la segunda y tercera ecografía no ha sido del todo clara

La fotografía de parto no es algo habitual en España, aunque cada vez esté más de moda, y más médicos den su consentimiento para que un fotógrafo profesional nos acompañe en la sala de partos mientras damos la bienvenida al bebé. La razón por la que muchas parejas deciden compartir este momento íntimo es que este tipo de fotos suelen capturar muchas emociones y, a veces, también momentos inesperados: por ejemplo, la mamá de la imagen, que descubrió en la sala de partos que lo que acababa de tener no es la niña que esperaba sino... un niño.

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La instantánea la compartía en redes sociales hace unas semanas la fotógrafa australiana Jessica Jackson (@ittybittyphotographytas) y enseguida daba la vuelta a Internet, en uno de esos 'huracanes' que hacen que una foto especial se convierta en viral. El gesto impagable de la mamá, Koto Nakamura, se producía segundos después de tener a su bebé encima y descubrir que no se trataba de la niña que habían diagnosticado las ecografías (y para la que ya tenía elegido un nombre junto a su pareja, también presente durante el alumbramiento), sino de un chico. Que en una ecografía recibamos una lectura errónea del sexo del bebé no es algo habitual, y menos hoy en día, gracias a la precisión de los ecógrafos de los que disponemos en los hospitales de países desarrollados como Australia o España.

"En el momento actual este tipo de errores son muy infrecuentes", explica la Dr. Alicia Guntiñas, ginecóloga del equipo del Dr. Rodríguez Zambrano en el Nuevo Centro Médico de Majadahonda, en Madrid. "La calidad de imagen de los ecógrafos actuales es muy buena y disminuye los errores". Las pocas veces en que esto sucede, suele ser en mujeres con muy poco líquido amniótico, o en el caso de mujeres con obesidad o un elevado sobrepeso. Para entender el por qué de estos errores en el pronóstico es importante entender que, de todos los tipos de ecografías que existen, en el embarazo se emplean dos: "la ecografía con sonda abdominal, que utilizamos en el embarazo a partir de la semana doce. Y la ecografía transvaginal, que utilizamos en las revisiones ginecológicas y en las primeras semanas de embarazo".

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En España, el Sistema Nacional de Salud determina tres ecografías en total a lo largo del embarazo: en la semana 12, en la 20 y en la 32. Es decir: al término del primer trimestre, en el quinto mes y en el octavo mes, pocas semanas antes de dar a luz. "Todas ellas habitualmente se realizan con sonda abdominal, aunque se puede pasar de una sonda a otra según lo que se necesite", explica la doctora, "porque el ecógrafo dispone de las dos sondas". Además, puntaliza, habitualmente los equipos que se utilizan para la segunda ecografía son de alta definición y permiten incluso obtener imágenes en tres y cuatro dimensiones. Estos casos, sin embargo, se reducen exclusivamente a "aquellas mamás en las que se precise afinar el diagnóstico, si se sospecha de alguna malformación".

¿Cuándo podemos conocer el sexo del bebé?

"El sexo en algunos casos se puede ver en la ecografía de la semana 12, pero no siempre. En la ecografía de la semana 20 se suele ver claramente en todos los casos". Sorpresas como la de la mamá de la imagen son poco habituales, aunque existen algunas ocasiones en las que la lectura de la ecografía puede resultar más difícil o incluso ser errónea. "Si la madre tiene sobrepeso, la calidad de la imagen disminuye y puede ser más difícil hacer un diagnóstico correcto. También puede ocurrir que la posición fetal despiste; hay que tener en cuenta que el cordón umbilical puede estar en la misma zona (entre las piernas) y las imágenes son contradictorias".

Las niñas, además, son las que más tienden a 'despistar' a los ecógrafos y a los ginecólogos encargados de leer sus resultados, aunque el error depende de la semana en la que nos encontremos. "Cuando vemos claramente que es un niño en la semana 20, es difícil equivocarse. Pero puede ocurrir que el cordón se interponga en la imagen, que las piernas estén cruzadas, los pies en medio, que haya poco líquido amniótico... y que los genitales se vean con dificultad. En ese caso, puede pasar por niña y confundir". En la semana 12 ocurre al revés. "En la primera ecografía, el sexo depende de la orientación de los genitales y no de su tamaño. Por eso cuando se ve que es niña resulta más claro que al revés".

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