'Checklist' esencial para ir a la playa con los niños

O cómo ir a la playa con los 'peques' sin llevar el coche cargado hasta los topes

Llevar el coche lleno hasta los topes. O al menos, lo más lleno posible respetando las normas de seguridad cuando viajamos con niños. Es un factor común en muchas familias españolas que se van de vacaciones a la playa, y que salen desde por la mañana con todo lo necesario para 'sobrivir' una jornada a orillas del mar, con uno, dos o más 'peques' en casa. La organización en estos casos es fundamental, si no quieres verte a las 12 del mediodía volviendo sobre tus pasos (o lo que es peor: cogiendo de nuevo el coche), para rescatar una botella de protector solar o el segundo bañador de los niños. ¿Sabes cómo elaborar un checklist con todo lo necesario para estar varias horas del tirón en la playa? Empieza con estas ideas.

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1. EL PROTECTOR SOLAR. Específico para cada uno de los miembros de la familia, especialmente si se tienen niños de distintas edades. Los bebés, por ejemplo, deben estar a la sombra en todo momento, por lo que en su caso el protector solar es físico, añadiendo una sombrilla o una tienda de campaña anti rayos UVA para bebés, y ropa fresquita en colores claros, adecuada para el verano, además de un gorrito con visera. En los niños menores de tres años hay que utilizar cremas solares específicas para ese tramo de edad, ya que los componentes químicos de las cremas que usamos los mayores a veces son demasiado agresivas con su piel. El factor de protección debe situarse entre 30 y 50, y, si es posible, vestirles con prendas de baño que también incluyan factor de protección en el tejido, así como gorrito y gafas de sol homologadas. Las cremas destinadas a partes específicas del cuerpo, como la cara, también son recomendables, especialmente en niños más mayores, que son quienes pasan más horas jugando al sol y bañándose en el agua.

2. EQUIPAMIENTO 'BABY'. Es decir, todo lo que normalmente llevarías contigo al salir de casa, incluidos pañales limpios, ademñas de pañales bañador para la playa o piscina, que son resistentes al agua y los únicos con los que podrás bañarte con tu bebé (después tienes que volver a cambiarlos por uno normal), toallitas desechables, polvos de talco, biberones y vasitos, un bañador -además de alguna que otra muda-, una cremita hidratante y bolsas de plástico extra para poder tirar los pañales usados cuando volváis de la playa, por si no hubiera contenedores cerca.

3. TOALLAS PARA TODOS Y UNA SOMBRILLA... O DOS. Tanto con bebés como con niños de cualquier edad, la sombrilla es el mejor protector solar junto con la crema, y es fundamental para no sucumbir a una insolación. Recuerda que hay que evitar estar al sol en las horas centrales del día, y que la sombra de la sombrilla es el mejor sitio para descansar entre chapuzón y chapuzón. En cuanto a las toallas, acuérdate también de traer al menos una o dos extra, para secarse después del baño y evitar poner una toalla mojada sobre la arena.

4. CHALECOS HINCHABLES. Los accidentes por ahogamiento tienen un elevado índice de mortalidad infantil, sobre todo en las piscinas privadas, aunque eso no quita para que apliquemos las normas de seguridad necesarias allá donde hay agua. Antes que flotadores y manguitos, los chalecos hinchables son la mejor opción ya que no impiden que los niños puedan darse la vuelta solos si voltean en el agua. Los chalecos deben mantenerse puestos siempre que los niños estén jugando cerca de la orilla.

5. JUGUETES, PERO POCOS. Sólo los necesarios: mejor dejar que los niños escojan uno diferente que traer a la playa cada día, en lugar de ir cargando con todo su arsenal en cada ocasión. Cubos y palas para hacer castillos de arena hoy, una pelota hinchable mañana, y al día siguiente, unas palas para jugar al borde del mar.

6. LÍQUIDOS Y SNACKS. Los primero son imprescindibles para mantener a los niños hidratados pero también a papá y mamá. El agua fresquita es la mejor opción, antes que los zumos envasados, que suelen incorporar grandes cantidades de azúcar por lo que no sólo llenan de calorías vacías la dieta de los niños sino que pueden tener el efecto contrario y dar aún más sed a los 'peques'. En cuanto a los snacks, las frutas son una fuente natural de agua y vitaminas, mientras que unos sandwiches pueden matar el hambre entre horas y se pueden preparar fácilmente antes de salir de casa con la ayuda de los niños. Aquí tienes cinco ideas de snacks saludables para hacer su verano más fresquito.

7. MINIBOTIQUÍN. El botiquín de las vacaciones debe cubrir todo lo posible, o al menos, lo básico. No hace falta traérselo todo a la playa, aunque si son necesarias por ejemplo las tiritas resistentes al agua, gasas y antisépticos, un antimosquitos específico para niños y bebés, algún medicamento analgésico y un antiácido.

8. LA ROPA DE LOS NIÑOS. A veces hace falta una muda para que puedan volver a casa con ropa limpia y sin arena ni la sal del mar, especialmente ropa interior. También unos zapatos de goma con los que poder caminar sobre la arena sin quemarse, y meterse en el agua sin sufrir accidentes al pisar por ejemplo una concha de mar.

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