10 consejos para que los niños disfruten de la piscina con seguridad este verano

Muchos de los accidentes que ocurren en las piscinas españolas durante el verano se deben a un despiste, a la falta de supervisión o a las diferentes normativas de seguridad que existen entre las piscinas comunitarias y las privadas

¿Quién no está soñando con darse el primer chapuzón del verano? Si vives en una ciudad como Madrid, es posible que ya hayas tenido tiempo de pasarte por una de las piscinas municipales de la Comunidad, porque llevan abiertas desde medidados de mayo. Si estás esperando a que los 'peques' acaben el 'cole' para disfrutar de lleno del agua fresquita de la piscina, la cuenta atrás se reduce a siete días: los que quedan para que finalice el actual curso escolar y comience oficialmente el verano.

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Sea como sea, la piscina en verano llama lo mismo a mayores que a pequeños, y es una de las maneras más refrescantes de vencer las altas temperaturas, eso sí, siempre con seguridad. ¿Sabes qué hay que hacer para evitar accidentes dentro y fuera del agua?

RECOMENDACIONES PARA LOS 'PEQUES'

Por sexto año consecutivo, la campaña de seguridad en la piscina de Abrisud, un empresa europea que se especializa en seguridad infantil en piscinas, nos recuerda algunas de las cosas que tienen que conocerse casi, casi de memorieta los niños que quieran disfrutar de la 'pisci' con seguridad este verano. ¿Su propuesta para que no se nos olvide? Un decálogo que se puede imprimir en casa para que los padres revisen estas diez medidas de seguridad infantil con los niños: podemos ponerlo cerquita de la puerta de la calle, con ilustraciones para que los niños sepan de un vistazo cómo pasárselo pipa entre chapuzón y chapuzón, sin riesgos.

1. 'Peques' siempre acompañados. Sobre todo si están jugando con amigos o hermanos más mayores cerca de la piscina: cuando los niños son pequeños, es importante hacerles entender que no pueden meterse en el agua sin supervisión. Siempre hay que avisar a una persona mayor para que esté con ellos mientras nadan y juegan en el agua.

2. El chaleco hinchable es imprescindible, y debe seguir usándose hasta que hayan aprendido a nadar muy bien. Tanto dentro del agua como, y según recomiendan desde el Comité de Prevención de Accidentes y Lesiones de la Asociación Española de Pediatría, mientras juegan en los alrededores de la piscina, sobre todo si se carece de una valla de protección. Evitar, eso sí, los flotadores a la cintura e incluso los manguitos ya que, tal y como advierte la Cruz Roja, estos pueden convertirse en la propia causa de ahogamiento si el niño se da la vuelta en el agua, porque el flotador impide que puedan darse la vuelta solos al colocarse por debajo de su punto de gravedad.

3. Hay que ducharse antes y después de meterse en el piscina, y entrar despacito en el agua, sobre todo la primera vez. Lanzarse de golpe puede hacer que los niños se hagan daño, sobre todo si no saben tirarse de cabeza, poniendo las manos por delante. Según la AEP, en los niños más mayores los ahogamientos suelen estar relacionados con el uso de toboganes, los saltos al borde de la piscina o, si estamos en la playa, en los baños a mar abierto.

4. Si ya son lo bastante mayores como para saber tirarse de cabeza, recuérdales que lo hagan siempre desde el mismo borde la piscina y que se cercioren de que están siempre en el lado más profundo.

5. El borde la piscina es solamente para eso: para caminar por él y entrar en el agua. Hay que evitar correr, y más con los pies descalzos y mojados, evitando el bordillo y los trampolines y toboganes.

6. El agua de la piscina es como el suelo de casa: no podemos dejar los juguetes tirados por cualquier parte porque otras personas pueden tropezarse con ellos y caerse o tener accidentes. Todos los juguetes, tanto los acuáticos como los que se usan fuera, sentados en la toalla, tienen que quedarse bien guardados cuando los 'peques' no juegan con ellos.

7. No hay nada para proteger a los más 'peques' del sol como enseñarles en qué consiste la protección solar, incluyendo las cremas pero también el beber agua de forma frecuente, las gafas de sol o el llevar una gorra en la cabeza. Para los niños más pequeños y los que tienen una complexión muy clara, es recomendable vestir camisetas y bañadores con factor de protección solar en el tejido.

8. Los niños no deben tener miedo de pedir ayuda a una persona mayor, ni siquiera si creen que han hecho algo mal o que vamos a regañarles, especialmente si, por ejemplo, otro niño se ha hecho daño o está en peligro. Los niños tienen que confiar en quienes pueden ayudarles en caso de accidente, ya seamos notros, los padres de otros niños o un socorrista.

9. Las vallas o cubiertas de piscina están para evitar que los niños se hagan daño. Recuerda a los 'peques' que nunca deben abrirlas, ni siquiera si se cuela una pelota o hace mucho calor y quieren darse un chapuzón sin que estemos delante. Estas vallas hay que abrirlas siempre con el permiso de papá o mamá.

10. Nada para sentirse seguros en la 'psici' como aprender a nadar como pez en el agua, a poder ser con un especialista en natación infantil. Es la mejor forma de pasarlo bien con seguridad.

RECOMENDACIONES PARA LOS PADRES

La supervisión continua de los más pequeños mientras están cerca del agua es la mejor medida para prevenir accidentes: ya haya o no socorrista, siempre es aconsejable establecer turnos de vigilancia para asegurarse que los niños estén constantemente supervisados, especialmente en los casos que coincidan varios niños en la piscina. El motivo: no hacen falta piscinas muy hondas (20 cm. de agua son suficientes para provocar un accidente, recuerdan desde Abrisud) ni tampoco mucho tiempo (2 minutos son suficientes) para que un niño que no esté bajo la supervisión de un adulto sufra un accidnete o incluso un ahogamiento en el agua. Los accidentes por ahogamiento no son ninguna nimiedad: según la Asociación Española de Pediatría, son la segunda causa de muerte entre los menores de edad por encima del cáncer o las enfermedades respiratorias; y eso a pesar de que muchos de estos accidentes muchas veces se puedan prevenir o sean consecuencia de un simple despiste.

El motivo de que haya tantos accidentes de este tipo es que la gran mayoría de los ahogamientos se produce casi siempre en piscinas privadas, muchas de las cuales no cumplen con los requisitos necesarios para garantizar la seguridad de los niños, y donde muchas veces no suele haber socorrista (en las mancomunitarias, depende del número de vecinos y no de niños), ni tampoco vallas que garanticen que ningún niño pueda acceder al agua sin control; España es uno de los siete países europeos que obliga al vallado de las piscinas comunitarias, pero no de las privadas, a pesar de que este tipo de sistemas pueden reducir considerablemente el número de accidentes por ahogamiento.

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