¿Por qué son importantes las vitaminas y minerales en el embarazo?

Aunque idealmente deben consumirse con los alimentos, algunas vitaminas y minerales, como el yodo y el ácido fólico, son indispensables en el embarazo y suelen suministrarse en forma de suplementos

El ácido fólico, recomiendan los obstetras y especialistas en ginecología, debe comenzar a consumirse antes del embarazo siempre que sea posible. Es una de las advertencias que suele incluirse en las consultas prenatales y su cobnsumo ayuda a compensar el déficit de ácido fólico que presentan muchas mujeres, y que está relacionado con los defectos en el tubo neural que se pueden dar en el bebé en las primeras cuatro semanas de gestación.

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El ácido fólico es una vitamina, la B9, y no es la única que es importante en el embarazo, aunque sí se cuenta entre las imprescindibles precisamente por el riesgo que supone para el bebé la carencia de folatos en la dieta de la madre. Las vitaminas prenatales son precisamente eso: vitaminas que se consumen antes de que nazca el bebé. Del mismo modo que el organismo de la mujer necesita consumir más proteínas durante el embarazo para dar forma a un nuevo organismo, la dieta de la embarazada debe incluir también vitaminas esenciales, que idealmente deberían consumirse a través de la dieta aunque a veces se receten suplementos vitamínicos si la ingesta de alguna vitamina o mineral es deficiente. En el caso del ácido fólico, por ejemplo, el organismo suele absorber mejor el complejo vitamínico que la vitamina B9 presente en los alimentos.

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Los suplementos prenatales deben estar siempre controlados por un médico, que se encargará de evaluar las carencias nutricionales de cada embarazada de manera individual ya que tan mala es la falta de una vitamina concreta como el consumo en exceso de la misma. Durante la gestación aumentan los requerimientos de yodo y ácido fólico, de ahí que suelan darse sistemáticamente a las mujeres que buscan un embarazo con el objetivo de que sus deósitos sean los adecuados. ¿Su labor? El ácido fólico ayuda a reducir el riesgo de que el bebé desarrolle un defecto en el tubo neural, y por ende una anomalía congénita como la espina bífida, la anencefalia o el encefalocele, estas dos últimas mortales para el bebé. Los defectos de este tipo se producen en las primeras cuatro semanas del embarazo, un período en el que muchas mujeres embarazadas aún no saben que lo están. La cantidad recomendada dde folatos depende de cada mujer (las que presentan antecedentes deben consumir hasta diez veces más de los 0,4 mg. diarios recomnedados por el Ministerio de Sanidad), y pueden consumirse a través de determinados alimentos, suplementos y alimentos fortificados.

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El yodo no es una vitamina, sino un mineral, aunque suele hacerse un hueco entre los suplementos prenatales casi de manera sistemática porque puede ingerirse a través de frutos del mar, como el marisco y las algas, además de la sal yodada, fuentes que por lo general no cubren los requerimientos de la mujer embarazada. El yodo es fundamental para el desarrollo del cerebro del bebé. Otro mineral importante que a menudo vamos a encontrar en forma de suplementos prenatales y que debe consumirse por recomendación medica es el hierro, que suele comenzar a administrarse a partir de la semana 20 y es especialmente importante para las mujeres que presentan anemia y que no consumen el suficientes en alimentos ricos en hierro, como las legumbres, las vísceras, algunos pescados y las verduras de hoja verde.

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Lo mismo que las proteínas, el calcio es fundamental cuando se está 'fabricando' un esqueleto nuevo: el incremento en el consumo de calcio ayuda a que esto suceda sin tener que robarlo de la masa ósea de la madre, y puede recetarse en mujeres con una falta de calcio en la diete, o por ejemplo en mujeres con intolerancia a la lactosa ya que está presente sobre todo en la leche y sus derivados. En cuanto al resto de vitaminas: dependerá de las carencias de cada una, aunque es importante mantenerlas bajo control y no presentar déficit en ninguna vitamina esencial. En este grupo estarían vitaminas como la vitamina A, la vitamina E, varias vitaminas del grupo B, y las vitaminas C y D.

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