Trucos para 'sobrevivir' a las compras navideñas

Incluso un inocente espumillón puede convertirse en una pesadilla cuando hablamos de la 'maratón' de compras navideñas

Se aproximan las navidades, y aunque sea vox populi que lo que más importa de estas fechas son las reuniones familiares y el poder disfrutar de tradiciones con los más queridos, también es verdad que es una de las épocas del año en las que más consumimos: las compras de Navidad son un clásico capaz de aterrar a cualquiera, especialmente a padres inexpertos, que se han estrenado hace poco en eso de aumentar la familia, o a padres con niños en edades diferentes, que a veces tienen que 'dividírselos' dependiendo de las compras que vayan a hacer, poniendo especial cuidado a la hora de hablar de los preparativos navideños, Papa Noel o los Reyes Magos.

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Esta fiebre por las compras comienza con el Black Friday: una tradición importada desde Estados Unidos hace un par de años, que coincide con el día posterior a la cena de Acción de Gracias, cuya fecha es el último jueves de noviembre. Es decir, el próximo Black Friday se celebra en España el 27 de este mes. Esta fecha marca oficialmente el inicio de la campaña de Navidad, y es un día destinado prácticamente sólo a las compras, con una 'maratón' de ofertas que no vuelve a repetirse hasta las rebajas de enero, y que además suelen coincidir con el final de las extenuantes compras navideñas.

Lo primero que solemos comprar en estas fechas, y que además suele involucrar a grandes y 'peques' por igual, son los adornos de Navidad, las figuras del Belén, las bolas del árbol, el espumillón... además de los paseos por los concurridos mercadillos navideños, los turrones, mazapanes y resto de dulces que suelen llenar la mesa en las seis semanas que están por venir. Más adelante le tocaría el turno a la ropa (aunque muchas mamás y papás avispados aprovechan el Black Friday para renovar los armarios de toda la familia), y los libros, juguetes y videojuegos que llenarán de ilusión los días más esperados del año por los niños.

Incluso preparándonos con mucha antelación, las compras de Navidad son sinónimo de estrés, precisamente porque todas las familias se lanzan a las calles al mismo tiempo, lo que se traduce en colas interminables para entrar en algunos establecimientos o pagar por lo que queramos adquirir, cuando no se viven auténticas escenas de 'drama' familiar al darnos cuenta que lo que andábamos buscando no lo encontramos por ningún sitio.

Algunos tips para hacer de esta experiencia lo menos 'traumática' posible:

1. Haz una lista con lo que vayas a comprar, especialmente si se trata de regalos, y dónde quieres comprarlos. Puedes localizar por Internet los establecimientos mejor surtidos, o simplemente llamar por teléfono y preguntar exactamente por el regalo en cuestión. Olvídate de pasear mirando escaparates o estanterías: esa experiencia no volverá a repetirse hasta, por lo menos, el mes de febrero.

2. Piensa en encargar los juguete y regalos por Internet. Aunque parezca que le quite magia a la ya de por sí mágica noche de Reyes, ganarás en bienestar y, sobre todo, ahorrarás en sesiones anti-estrés. Según la Asociación Española de Juguetes, la gran mayoría de padres utiliza Internet para informarse sobre novedades y tipos de juguetes del mercado, aunque solamente la cuarta parte hace uso de las tiendas online a la hora de comprarlos, a pesar de que este tipo de compras no requieren de ajustes de horarios (se pueden hacer desde casa, desde el autobús o incluso desde una tienda física, a plena luz del día o incluso por la noche), es más sencillo dar con juguetes agotados, y a menudo ofrecen ofertas que compensan los gastos de envío.

3. Las compras navideñas son especialmente estresantes para los niños, tanto si nos los llevamos a una tienda de juguetes para que elijan sus preferidos, como si nos acompañan a comprar la decoración navideña. Los niños se cansan muy rápidamente cuando van de compras, especialmente si están rodeados de un montón de gente y ruidos, y tienen hambre más a menudo que los mayores, así que planifica descansos y lleva snacks y agua de sobra para que puedan beber y comer sin alargar aún más la jornada. También es mejor llegar bien preparados a la tienda, después de haber descansado y comido en casa. Prepárate para llevarles en brazos o en una mochila portabebés dependiendo de la edad, especialmente si caminamos entre un grupo grande de gente, más intimidante para los más bajitos.

4. Si las compras tienen que ver, por ejemplo, con la decoración navideña, la experiencia resulta mucho más divertida para ellos si se les deja participar, hablando sobre sus adonos favoritos y teniendo en cuenta sus opiniones. De lo contrario, el niño simplemente sentirá que le 'arrastran' de tiend en tienda, en lugar de formar parte de la experiencia de decorar la casa por Navidad, o montar el Belén.

5. Si el día de compras va a ser largo y con 'peques', divídelo entre cosas 'aburridas' y cosas 'divertidas' que hacer. Por ejemplo: "primero vamos a dos tiendas, después hacemos una parada para merendar. Después vamos a una tienda de juguetes, después a una zapatería".

6. Si tienes tiempo, antes de embarcarte en una jornada de compras con niños elabora un pequeño mapa mental de las tiendas que vayas a visitar, que incluya los servicios, las zonas de guardería y las áreas de lactancia, para no perder tiempo buscándolos cuando estés en plena maratón de tiendas. Conocer el espacio dentro de un centro comercial, o en qué planta está cada cosa en unos grandes almacenes, puede salvar más de un dolor de cabeza organizativo.

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