¿Qué pueden merendar los niños con alergia al gluten?

Las meriendas sin gluten no tienen por qué ser sinónimo de una dieta menos rica y variada, o más aburrida

Uno de los trucos para organizarse mejor durante la 'maratón' de la vuelta al 'cole' es tener a mano un calendario para papás y mamás, y otro para 'peques', en el que ver de manera ordenada las actividades de toda la semana, cuándo toca poner la lavadora y los horarios de entrada y salida al colegio. También, si somos muy cuidadosos con nuestro tiempo, las comidas y cenas semanales, pensados de antemano. Organizar el menú semanal, incluidos los desayunos, las cenas en familia y las meriendas y snacks, supone un esfuerzo de creatividad, que se multiplica por dos cuando alguno de los 'peques' presenta intolerancia al gluten, es decir, un tipo de alergia a una de las proteías presentes en la harina de los cereales.

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Aunque hasta hace algunos años los casos de celiaquía diagnosticados en España eran poco más que una rareza, hoy en día es de lo más común encontrar a cada vez más niños con esta intolerancia: no es que hayan aumentado los casos, sino que cada vez se diagnostica antes la celiaquía, rebajando poco a poco la edad de diagnóstico media -actualmente en torno a los nueve años-, y que suele coincidir con ese momento en el que los síntomas de una alergia al gluten hacen 'click' en la mente de padres y pediatras. Una de las formas en que podemos detectarla es, por ejemplo, siguiendo las cinco preguntas sobre esta intolerancia, o simplemente estando muy atentos cuando los niños pierden o dejan de ganar peso, sienten irritabilidad o presentan dolores abdominales.

Volviendo a lo que pueden comer y lo que no, es importante, si los niños están apuntados al comedor del colegio, que los papás y mamás especifiquen claramente qué tipo de alimentos pueden comer sus hijos, e incidir en este aspecto con los profesores, para que estén pendientes de los niños si por ejemplo se celebra un cumpleaños en clase, o los niños comparten alimentos en el recreo. El recreo y la merienda son dos momentos especiales del día precisamente por eso: una manera de disfrutar de algunos de los snacks preferidos de los niños, que sirven para reponer energía entre clase y clase, o la salida del 'cole' de camino a casa o a las actividades extraescolares. Aunque las meriendas de los 'peques' celíacos restringen algunos alimentos, no deberían ser sinónimo de una dieta menos rica y variada, ni mucho menos aburrida. En Schär, por ejemplo, se especializan en la producción de alimentos sin gluten desde hace más de tres décadas, y han elaborado una lista con algunos consejos clave para elaborar una merienda apta para 'peques' celíacos. ¿Sabes cuáles son?

1. Frutas enteras: como el plátano, la mandarina o la manzana, o cortadas en trocitos, como pueden ser las fresas, gajos de naranja, pera o melocotón.

IDEA 'TOP': de vez en cuando, cambia las frutas enteras por un smoothie casero de frutas y leche. Puedes mandarlo al 'cole' en una botella cerrada herméticamente, o llevarlo contigo cuando recojas a los niños después de clase.

2. Frutos secos: en crudo, pero no fritos, como las nueces, las avellanas o las almendras.

IDEA 'TOP': incluye algún fruto seco dulce, como el coco. Las porciones, eso sí, que sean pequeñas, ya que este tipo de frutos secos tienen un alto contenido en grasa y azúcar.

3. Lácteos: especialmente los yogures naturales.

IDEA 'TOP': en las primeras semanas tras la vuelta al 'cole' aún podemos disfrutar de un helado de vez en cuando. Mejor que sea casero o específico para personas celíacas, ya que muchos helados industriales acaban incluyendo esta proteína en su producción, mientras que en las heladerías artesanales no siempre es posible evitar que restos de barquillo pasen de un helado a otro y acaben contaminándolo. Puedes aprender a hacer un helado de chocolate de manera sencilla en casa, usando huevo, nata montada y chocolate y azúcar glas sin gluten.

4. Bocadillos de pan sin gluten: con margarina o mantequilla, queso fresco o embutido. En el caso de los embutidos, como sucede con muchos alimentos procesados, hay que comprobar específicamente que no contengan gluten, ya que en ocasiones pueden incluirlo durante su producción mediante contaminación cruzada. Para que haya variedad, es posible alternar entre diferentes tipos de pan sin gluten y, de vez en cuando, también se puede incluir en la merienda un snack sin gluten dulce, como galletas o chocolate.

IDEA 'TOP': la primera vez que los niños lleven pan o galletas sin gluten al 'cole', incluye alguna extra en la tartera para que sus amigos puedan probar ese pan 'diferente'. A todos los niños les pica la curiosidad.

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