Cómo hacer para que la 'vuelta al cole' resulte más llevadera para los padres y los niños

Planificar con tiempo los nuevos horarios o hacer a los niños partícipes de la compra del material escolar puede hacer más llevadero el inicio del curso

Conseguir que los niños hagan deberes durante las vacaciones no es tarea fácil, a pesar de que está estudiado que reporta múltiples beneficios, especialmente a la hora de compensar diferencias educativas entre centros con diferentes recursos, y muy especialmente si no están apuntados a una actividad extracurricular durante el curso. Los deberes mantienen activas las neuronas de los más 'peques', y son un puente excelente entre el final de un curso y el inicio de otro. Lo que resulta más difícil de controlar en estos tres meses sin 'cole' son las rutinas: muchas más horas de juego, incluso de 'aburrimiento' delante de la tele, acostarse y levantarse tarde, cenar y comer a diferente hora cada día... afectan a los horarios establecidos de los niños, y pueden derivar en una cierta apatía cuando llega el momento de decir adiós a las 'vacas'.

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Es por esto que el break en las rutinas de los niños pueda hacer que algunos afronten la vuelta a las clases con algo menos de energía que otros. Una suerte de 'síndrome postvacacional' que puede traducirse en un par de semanas de falta de motivación, hasta que vuelven a adaptarse a sus horarios y tareas normales. Para hacer más llevadero este trago a los niños, lo mejor es comenzar a acostumbrarles desde unos días antes a sus horarios habituales.

Algo que no es incompatible con seguir disfrutando de los últimos coletazos del verano con actividades divertidas: algo tan sencillo como hacer que los niños se acuesten y levanten a la misma hora de siempre, al menos una semana antes de que empiece el 'cole', les hará un poquito más fácil el tener que hacerlo 'de verdad', y comenzarán desde el primer día de colegio sin desajustes en su horario, evitando también el consiguiente cansancio. Es importante recordar que los niños pequeños necesitan unas diez u once horas de descanso al día, mientras que los adolescentes suelen necesitar nueve. Son los más mayores los que suelen tener más problemas en este terreno, ya que los patrones de sueño cambian en la pre-adolescencia, alterando el cronotipo infantil e impidiendo a los niños dormirse tan temprano como lo hacían antes, a pesar de que tengan que seguir levantándose pronto.

Una vez establecida una rutina, es importante mantenerse fiel a ella en el día a día: establece un horario y procura que se cumpla de manera frecuente, especialmente en las primeras semanas, incluyendo desde la hora de levantarse, al momento de lavarse los dientes, el plazo para hacer los deberes o la hora de la cena y la de irse a la cama. La semana antes de la vuelta al 'cole', practica estos horarios avisando a los 'peques' cinco minutos antes de cada rutina (por ejemplo: 'quedan cinco minutos para lavarse los dientes' o 'en cinco minutos cenamos), para que vayan comprendiendo los nuevos tiempos y puedan ajustarse a ellos. Puedes crear un calendario divertido para toda la familia, con diferentes colores para cada uno, y ponerlo en la puerta de la nevera, y planificar otro específico para papá y mamá, distribuyendo las diferentes tareas y actividades de cada uno -incluidas cosas que hay que hacer sí o sí, como las coladas periódicas si los niños llevan uniforme o un chándal del colegio-, y prestando especial atención a las mañanas, probablemente el momento más estresante del día. No te olvides de planificar los desayunos, comidas y cenas por adelantado, teniendo en mente que el primero es la comida más importante del día tanto para los adultos como para los niños, y debe incluir todos los nutrientes necesarios para poder aprender con ganas, hacer deporte y llegar a casa con energía suficiente para ponerse con los deberes.

Otra manera de vencer la apatía por la vuelta al 'cole' es generando ilusión por volver a las aulas desde mucho antes de que acaben las vacaciones, ya sea porque los niños por fin van a rencontrarse con sus amigos, o porque podrán estrenar mochilas, lápices, libros o zapatos nuevos. Dejar que los niños elijan su propio material escolar les transmitirá ese entusiasmo por el nuevo curso desde varios días antes de que empiecen las clases, y lo mismo sucede con las inscripciones de sus nombres en las etiquetas de las prendas, o el forro de carpetas y libros. Pequeñas actividades de las que hacerles partícipes, y que pueden reforzar las ganas de volver a clase. Además, si los niños van a cambiar de 'cole', o si pasan de la guardería a Infantil, o de Infantil a Primaria, este refuerzo positivo es especialmente importante: explícales cómo es el nuevo colegio, las asignaturas que tendrán y si has conocido ya o no a sus profesores, en que consisten las actividades deportivas o extraescolares, y la cantidad de amigos nuevos que conocerán una vez se inicien las clases.

¿CUÁNTO CUESTA REALMENTE LA VUELTA AL 'COLE'?

Existen dos cuestas importantes a superar a lo largo del año, recuerdan estos días desde Ofertia, una app que sirve para ahorrar con las compras, y donde equiparan la conocida 'cuesta de enero' con la montaña de gastos del inicio del curso escolar. Según sus cálculos, de hecho, este año nos gastaremos una media de 435 € por niño, repartidos entre el material escolar, matrículas y actividades extraescolares, además de los libros de texto, que aunque suponen el 40 por ciento del gasto total, con una media en torno a los 173 €, aún siguen comprándose casi siempre de primera mano.

Otro apunte: aunque todos los niños suelen requerir unos 300 o 400 € de gasto en el inicio del curso, son los alumnos de Secundaria los que requieren un desembolso económico mayor, con una media de unos 500 € por niño, seguidos de los de Bachillerato, Primaria y por último los de Educación Infantil.

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