Olas de calor, así podemos prevenirlas con los niños

Las altas temperaturas de los meses de julio y agosto pueden traducirse en golpes de calor, insolaciones, calambres y sarpullidos

España lleva varias semanas sumida en una ola de calor que, como bien recuerdan las autoridades sanitarias cada año en los meses que van de junio a agosto, es especialmente relevante cuando se trata de personas mayores y niños, especialmente los menores de cuatro años, ya que ellos están más expuestos a sufrir las posibles consecuencias de una exposición al calor intenso. Estas consecuencias pueden ir desde sufrir una hipertermia, como por ejemplo el llamado golpe de calor o la insolación, hasta sarpullidos en la piel y otras dermatitis provocadas por el sudor, el agotamiento por calor o los calambres en piernas y brazos.

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El cuerpo humano, explican desde el Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad, hace un esfuerzo de adaptación extra en esos días en que la temperatura parece no darle tregua al termómetro; muy especialmente en la primera ola de calor del verano, cuando aún no nos hemos acostumbrado a las altas temperaturas, pero también cuando el calor se prolonga durante varios días, y la temperatura no llega a caer del todo durante la noche. Una situación que se ha mantenido constante en los últimos días en muchos puntos de la geografía española, y que parece que no cambiará: solamente en la próxima semana, numerosas regiones se mantendrán por encima de los 38º, llegando a superar los 40 en grandes ciudades como Madrid.

Entre la población infantil, las medidas de prevención de las olas de calor son sencillas, aunque debemos mantener un ojo puesto en ciertas rutinas que hagan más llevadero el verano, especialmente entre los 'peques' más chiquitines, bebés y recién nacidos. Aquí van unos consejos, basados en las recomendaciones del Ministerio de Sanidad.

1. Mantén a los niños bien hidratados. No esperes a que pidan de beber: la deshidratación en los niños puede traducirse en irratibilidad, fatiga, mareos o falta de orina. Suminístrales abundante agua u otros líquidos, evitando eso sí las bebidas azucaradas.

2. La alimentación en estos días también es importante, ya que muchos alimentos con alto contenido en agua ayudan a mantener a los niños hidratados y a reponer las sales perdidas con el sudor. Prepara comidas ligeras, con gran cantidad de verduras frescas y frutas, como ensaladas, zumos, macedonias o gazpacho.

3. No hay nada para resguardarse del calor como mantenerse a la sombra. Si estamos en la playa, hay que hacerlo debajo de la sombrilla, el chiringuito, o a ser posible, en un recinto climatizado. Si la temperatura se va a mantener alta por muchos días, haz planes en familia que puedan hacerse en espacios climatizados, como una tarde en el cine, y deja las salidas al exterior (por ejemplo, comer en un restaurante), para las horas más fresquitas del día, como la tarde o noche.

4. Aunque la piscina es otro sitio estupendo en el que rebajar la temperatura corporal de manera divertida, es importante recordar que hay que evitar estar en el exterior en las horas más calurosas del día. En casa, procura mantener las persianas bajadas en las franjas horarias en las que la luz del sol es más directa, desde el mediodía hasta las 6 de la tarde.

5. La ropa recomendada para los niños durante una ola de calor es similar a la que debemos usar para resguarlarles de los daños producidos por el sol: es decir, ropa ligera y fresca, calzado transpirable, sombrero y gafas de sol.

6. Uno de los accidentes más graves que hay que evitar a toda costa en verano es la hipertermia o el golpe de calor que se da cuando los niños se quedan solos dentro de un automóvil en pleno verano. La hipertermia puede suceder tanto si dejamos el coche al sol como en un día nublado, ya que la temperatura dentro del automóvil suele ser más elevada que en el exterior, independientemente de si brilla el sol o no.

7. La recomendación del Ministerio de Sanidad cuando se presentan síntomas asociados a un golpe de calor es llamar a urgencias. Lo que nos debe poner en sobreaviso: calor, sequedad y piel roja, pulso rápido, dolor intenso de cabeza, confusión y pérdida de conciencia. También se recomienda enfriar el cuerpo, mientras esperamos, además de estar en una habitación oscura, poner paños de agua fría o dar un baño o ducha fría.

Teléfono de contacto de la Cruz Roja: 902 22 22 92

¿DE QUÉ MANERAS PODEMOS VIVIR UN VERANO MÁS SEGURO CON LOS 'PEQUES'?

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