Los mitos más comunes en torno a la fertilidad

La doctora Cristina Guix nos habla sobre los mitos más comunes en torno a la fertilidad escuchados en el Hospital Quirón de San Sebastián

A la hora de aumentar la familia, muchos de los factores que entran en juego tienen que ver con hábitos y estilos de vida. También con derribar los mitos que a veces rodean a la infertilidad, tanto femenina como masculina. Mitos que a menudo pasan por la consulta de los especialistas en reproducción -los de hoy, por ejemplo, son los más comunes escuchados en el Hospiral Quirón de San Sebastián, y recopilados por los expertos de LaInfertilidad.com-, y que ganan más sentido que nunca en el mes de junio, declarado mes internacional de la fertilidad por iniciativa de la American Fertility Association de Nueva York. Hablamos con la doctora Cristina Guix, Ginecóloga de Barcelona IVF y especialista colaboradora en LaInfertilidad.com, para que nos explique en qué consiten exactamente estos mitos, y lo que es más importante, cómo derribarlos.

1. MITO: Si los ciclos son regulares, el embarazo llega sin problemas

Uno de los mitos más extendidos a la hora de aumentar la familia es que, si los ciclos son regulares y la menstruación no presenta cambios, el embarazo debería llegar sin problemas. Algo que no es completamente cierto, ni matemática, ni biológicamente: de hecho, no todos los ciclos son ovulatorios. Las cifras apuntan a que solamente un 80 por ciento de los ciclos producen un óvulo fecundable; el resto, no.

2. MITO: La fertilidad masculina no tiene fecha de fin

Aunque la fertilidad masculina tiene una vida más larga que la de la mujer, lo cierto es que no es infinita. De hecho, la exposición a la contaminación ambiental y otros factores deterioran la calidad del semen hasta colocar los problemas de fertilidad masculina a la altura de los de la mujer: se calcula que un 40 por ciento de los problemas de fertilidad tienen origen masculino, mientras que el otro 40 por ciento es atribuible a la mujer, y el 20 por ciento restante a motivos mixtos o desconocidos.

3. MITO: Los estilos de vida no tienen que ver con el embarazo

Especialmente el sobrepeso. Hombres y mujeres con un gran exceso de peso suelen presentar menos posibilidades de tener un hijo, ya que los cambios hormonales ligados a la obesidad perjudican a la producción de óvulos y de semen. Además, y tal y como nos explica la doctora Guix, "la causa más frecuente de ciclos sin ovulación es el síndrome del ovario poliquístico", que en ocasiones se relaciona con una tendencia al sobrepeso. Otra causa frecuente serían las alteraciones importantes de peso, especialmente una pérdida de peso acusada o la práctica de deporte en exceso. También el consumo elevado de café y alcohol "pueden comprometer la fertilidad de una pareja": resulta por lo tanto recomendable adherirse a una buena dieta mediterránea, rica en antioxidantes y Omega 3, junto a la práctica de ejercicio físico moderado, que, además de rebajar los niveles de estrés, contribuya a controlar el peso y reduzca la posibilidad de padecer ciertas enfermedades.

4. MITO: Solamente hay que dejar de fumar cuando se produce el embarazo

Una creencia completamente falsa que aún sigue teniendo bastante arraigo en la sociedad española, a pesar de que la evidencia científica apunta a que las posibilidades de lograr un embarazo se reducen hasta un 50 por ciento si la mujer es fumadora. De hecho, y aunque la gran mayoría conocemos los efectos nocivos del tabaco y su relación con las enfermedades pulmonares y cardíacas, resulta algo más desconocido el hecho de que el tabaco "también afecta a la fertilidad tanto de los hombres como de las mujeres": mientras que el tabaco en los hombres afecta a la función eréctil y a la calidad del semen, en la mujer los químicos presentes en el humo del cigarrillo, como la nicotina o el cianuro, afectan a la reserva ovárica, adelantando la llegada de la menopausia entre uno y cuatro años. Este efecto sobre la reserva ovárica "no es reversible, ya que los óvulos no pueden regenerarse. El riesgo de tener un problema de fertilidad aumenta con la cantidad de cigarrillos que se fumen durante toda la vida", afirma la doctora Guix.

Las mismas cifras maneja la doctora Victoria Verdú, coordinadora de ginecología de Ginefiv, clínica que también se ha sumado a la campaña informativa en torno a la fertilidad este mes, y desde donde subrayan que una de cada seis mujeres que desea tener un hijo y acude a un centro de reproducción asistida, fuma. “Ser mujer fumadora es comparable a tener diez años más que los reales de cara a la fecundación. Las mujeres que consumen tabaco suelen tener peor calidad ovocitaria y embrionaria, y se incrementan las anomalías cromosómicas". En el caso de los hombres, los cigarrillos tamién pasan factura. "Pueden originar la fragmentación del ADN del espermatozoide, y repercutir en su calidad. Esto provoca lesiones en el material genético, que dificultan la consecución del embarazo”.

5. MITO: Es normal que haya mujeres que han tenido hijos con 45 años o incluso más

Aunque hay un gran número de celebs que han tenido una maternidad tardía (en torno a los 45 años), muchos de estos casos, tal y como explican los expertos, se deben a la reproducción asistida y, concretamente a la ovodonación. Un mito, el de los embarazos que llegan tarde y de forma espontánea, que va de la mano con el que dictamina que la fertilidad se acaba con la llegada de la menopausia: la reserva ovárica de la mujer normalmente experimenta un descenso brusco a los 35 años, y desde ese momento el número de óvulos viables comienza a descender progresiva y rápidamente. Aunque la edad de corte no es exacta, y depende entre otras cosas de si la mujer ha sido madre antes, se estima que a los 45 años la reserva ovárica está prácticamente agotada, aunque la menopausia todavía suele tardar algunos años más en aparecer.

6. MITO: Si se tienen relaciones sexuales a diario, el embarazo llega pronto

Aunque las relaciones sexuales diarias incrementan la posibilidad de lograr un embarazo, lo que en realidad resulta crucial es el momento del mes en que se producen, intentando coincidir con el momento más fértil, que es el período periovulatorio. "La forma más sencilla de saber si en un ciclo se ha producido la ovulación o no es observar la regularidad menstrual", nos explica la doctora Guix. "Las mujeres con ciclos regulares entre 26 y 34 días lo más probable es que estén ovulando bien. En un ciclo menstrual regular de 28 días de duración la ovulación se produce en el día 14 de ciclo. En ciclos más largos, la ovulación se producirá 14 días antes de la siguiente menstruación". Esto es importante tenerlo en cuenta a la hora de buscar el embarazo y poder orientar las relaciones sexuales alrededor de los días más fértiles de la mujer, aunque existen otros métodos, "como los test de ovulación o analíticas hormonales, que permiten determinar si un ciclo es ovulatorio o no".

7. MITO: Los suplementos para el embarazo son solamente para ellas

Ácido fólico, yodo y zinc son suplementos comunes entre las mujeres que están planificando un embarazo, ya que mejoran la calidad ovocitaria y previenen los defectos del tubo neural del bebé. No obstante, las investigaciones demuestran que el ácido fólico, la coenzima Q10, la vitamina E y el zinc también mejoran la calidad del esperma, de manera que ellos también deberían plantearse tomar estos suplementos. Especialmente si se tiene en cuenta que "no existe ninguna prueba que nos permita calcular o conocer a priori cual es la capacidad de reproducción de una pareja", en palabras de la doctora Guix.

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