¿Dar el pecho quema calorías?

Muchas mujeres defienden la lactancia como una de las formas más eficaces de recuperar el peso anterior al embarazo. ¿Mito o realidad?

Después de dar a luz a Blue Ivy, Beyoncé aclaraba a la revista 'People' que su recuperación exprés se debía, en parte, a la lactancia, combinada con dieta y ejercicio. No es la primera celebrity mom que comenta algo parecido: la propia Gisele Bündchen ha defendido abiertamente la lactancia materna, y lo mismo Mila Kunis, una de las mamás de Hollywood más recientes. Muchas mujeres defienden la lactancia como una manera natural de regresar a los números que marcaba la báscula antes del embarazo, pero ¿qué hay de cierto? ¿Es un mito o es verdad que la lactancia 'quema calorías'? Le preguntamos a la doctora Marta Díaz, coordinadora del Comité de Lactancia Materna de la Asociación Española de Pediatría.

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"Es verdad que la lactancia ayuda a perder el peso que se ha ganado durante el embarazo", nos explica la doctora Díaz. "Ese aumento de peso es en realidad una 'reserva' para la lactancia, ya que las necesidades calóricas son un 20 por ciento mayores en las mujeres lactantes que en las no lactantes." La ingesta calórica diaria recomendada en una mamá que esté dando el pecho se sitúa en torno a las 2.700 calorías, frente a las 2.200 que de media se suele recomendar a las mujeres no lactantes.

Este aporte extra se debe en realidad al gasto energético que el cuerpo requiere para la producción de la leche. Teniendo esto en cuenta, y haciendo simples matemáticas, es fácil adivinar por qué se asocia la lactancia a una recuperación más rápida, si no de la figura (que a veces puede tardar más tiempo en volver a la normalidad si ha habido, por ejemplo, distensión abdominal o diástasis, una dolencia muy común a partir del tercer trimestre), al menos sí del peso normalizado, previo al embarazo. "Si la madre sigue una dieta normal y sana, que no no obedece al mito de que 'hay que comer por dos', generalmente pierde aproximadamente entre medio a un kilo de peso al mes durante los primeros meses de lactancia", sin que ello repercuta en el volumen ni en la composición de la leche. La pérdida de peso, eso sí, "suele ser algo más rápida las primeras semanas y algo más lenta después", de manera que se tardan unos seis meses en total en volver al peso que se tenía antes de la gestación.

A pesar de todo, y sobre todo cuando entran en juego las diferencias biológicas y hormonales de cada mamá, ésta no es una regla de oro universal, que pueda aplicarse en cada caso. "Algunas mujeres no empiezan a perder peso hasta varias semanas después del parto, y otras incluso ganan peso, especialmente si creen que deben comer más para producir más leche". También es posible que se experimente un aumento del apetito, o que se cambien ciertos hábitos, más cercanos al estilo de vida sedentario, ahora que el bebé está en casa y absorbe la mayor parte de nuestro tiempo

"La madre lactante debe seguir las mismas recomendaciones sobre lo que se considera una dieta sana y equilibrada que el resto de mujeres, con un aporte variado de alimentos". La ingesta calórica, por tanto se situaría en torno a las 2.700 calorías mencionadas antes, aunque según nos explica la Doctora, las necesidades reales podrían ser más bajas. "Se ha comprobado que, con cifras más bajas, similares a las ingestas de madres no lactantes, tanto las madres lactantes como sus hijos se mantienen sanos y bien nutridos". Es más: el principal estímulo para que el organismo produzca leche es la succión y el propio vaciamiento del pecho, por lo que la cantidad de leche "no depende de lo que come la madre, sino de la frecuencia de las tomas".

"Si una madre lactante desea adelgazar, a partir del primer mes después del parto, puede seguir una dieta moderadamente hipocalórica, no inferior a las 1.800 kcal/día. Una restricción calórica más importante (especialmente por debajo de las 1.500 kcal/día) puede disminuir el volumen de leche". No es aconsejable, además, iniciar la dieta en las primeras cuatro semanas porque puede afectar al establecimiento de la lactancia. Y, al igual que con el resto de dietas, especialmente si las llevamos a cabo bajo control médico, resulta mucho más eficaz si combinamos un patrón de alimentación saludable con ejercicio físico moderado y regular.

¿Qué papel tiene la oxitocina en este proceso?

La oxitocina es una hormona relacionada entre otras cosas con la conducta materna, que se libera en grandes cantidades durante el parto, y más adelante, también durante la lactancia, estimulada por la succión del pezón. Esta hormona, apuntan los médicos, es otra de las claves en la recuperación de la estructura corporal después de dar a luz, aunque no tanto en los números de la báscula. "Favorece la contracción del útero, pero no representa un gasto calórico significativo y tampoco repercute en el peso", nos explica la doctora Díaz.

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