Papás tranquilos: Normas de seguridad básicas en la piscina

La mayoría de accidentes son frutos de un despiste por parte del socorrista o los padres



Uno de los temores más frecuentes de los padres a la hora de dejar a sus hijos en la piscina es la eterna pregunta sobre seguridad. La misma preocupación manifiestan desde la Asociación Española de Pediatría, y no sin razón: los ahogamientos constituyen la segunda causa de mortalidad entre los menores de edad por encima del cáncer o las enfermedades respiratorias. Accidentes que casi siempre tienen como origen un despiste y que, aseguran, se podrían prevenir en casi el 80 por ciento de los casos.

El problema: sobre todo, las piscinas privadas, que no cumplen con los requisitos necesarios para garantizar la seguridad de los niños, así como la ausencia de vallas de protección o el insuficiente número de socorristas. Para prevenir antes que curar: conocer al dedillo las ‘reglas de oro’ del Comité de Prevención de Accidentes y Lesiones.

1. Enseña a nadar a tus hijos lo antes posible, siempre con un especialista en natación infantil.

2. Es fundamental extremar la vigilancia de los 'peques' mientras estén en el agua o cerca del bordillo, ya sea mediante socorristas, o poniendo especial atención a fin de prevenir accidentes.

3. Equipa a los niños pequeños con flotadores o manguitos, que les protejan durante su estancia en la ‘pisci’, aunque no se estén bañando.

4. Las vallas de protección impiden el acceso a la piscina sin compañía.

5. En lo que respecta a los niños más mayores, los ahogamientos suelen estar motivados por el uso de toboganes, los saltos al borde de la piscina o los baños en el mar abierto.

6. Los nuevos deportes acuáticos, como el windsurf, las motos acuáticas, los neumáticos u otros instrumentos hinchables, también elevan cada año las estadísticas de accidentes y lesiones en el agua, que muchas veces pueden devenir en secuelas músculo-esqueléticas, neurológicas o medulares.

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