¿Cómo prepararles para recibir a un nuevo hermanito?

Te damos algunos consejos para que le resulte más fácil convertirse en el ‘hermano mayor’


La reacción de nuestros hijos ante la llegada de un nuevo hermanito es siempre impredecible, y una de las cosas que más preocupan a los ya padres por encima de las preguntas propias de las parejas primerizas. ¿Tendrá celos? ¿Entenderá su rol de hermano mayor? ¿Cuántas preguntas se hará al respecto? ¿Se comparará a menudo con el bebé?

Tras la llegada de un nuevo hermano a la familia, los niños tienden a desarrollar una dualidad de sentimientos, difícil de comprender por los padres (que suelen pensar que los ‘peques’ van a presentar, o bien aceptación, o bien rechazo hacia el recién nacido): por un lado le quieren, pero por otro, le ven como una amenaza a su posición dentro del núcleo familiar. En muchos casos, esta actitud puede llegar a convertirse en un problema de conducta, que se traduce en regresiones a etapas anteriores del crecimiento, casi siempre relacionadas con la comida, los enfados y rabietas recurrentes, o el negarse a ir al ‘cole’ o la guardería.

Para evitarlo, se debe hacer partícipe al pequeño desde el embarazo de los cambios que van a acontecer en los próximos meses, así como de los cuidados necesarios para la madre y el recién nacido cuando llegue a casa. Si por ejemplo necesitas cambiarle de habitación, procura hacerlo al menos un par de meses antes de dar a luz, a fin de darle algún tiempo para adecuarse al cambio, y sentir un menor resentimiento hacia el bebé por el desplazamiento dentro de la casa.

Si el pequeño no tiene mucha experiencia con recién nacidos, no está de más ponerle en contacto con su instinto protector unas semanas antes del alumbramiento, presentándole al bebé de una amiga o un primito. Otra buena idea para enseñar al pequeño a cómo tratar al bebé una vez llegue a casa es jugar con él, utilizando un muñeco que sustituya al recién nacido. Así podrás mostrarle como tratarlo con cuidado, poniendo especial hincapié en lo delicado que será el bebé real, y cómo proteger sus zonas más frágiles, como los bracitos o los ojos. Revisar con ellos las fotos del álbum familiar en las que aparecen de pequeñitos, o leerles cuentos en los que se relata la integración de un nuevo miembro a la familia, también sirven para allanar el camino al nuevo bebé y hacer la transición del mayor un poquito más fácil.

Por último, respeta el tiempo de adaptación de tu hijo mayor, por largo que este sea, reforzando siempre su posición dentro de la familia (ensénale lo importante que es su rol, o lo necesario que os resulta como padres tenerle cerca a nivel emocional), y resérvale un tiempo especial cada día, donde se sienta libre de compartir y manifestar sus sentimientos.

¿Has tenido problemas de celos entre hermanos?

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