Bertín Osborne habla de su hijo: 'Los médicos dicen que son niños que no tienen un tiempo de vida largo'

'De momento vamos a disfrutar el día a día, y estamos encantados con el peor escenario que hay'

Bertín Osborne quiso explicar cuál es la situación actual de su hijo, que nació prematuramente, a los seis meses, el pasado 31 de enero. El popular cantante, que se emocionó en distintos momentos de la entrevista, acudió como invitado al programa «¿Dónde estás, corazón?». —La situación ahora mismo es distinta. Es dura —explica Bertín—. Alguien, hace unos días, dijo que habían operado a mi hijo otra vez de un tema del cerebro, en la cabeza. Efectivamente, eso fue así. Tuvo una hemorragia en dos ventrículos. Como los niños no tienen formado lo que recubre el cerebro, él tuvo una hemorragia grande, importante, que hizo que se mezclara el líquido encefalorraquídeo con la hemorragia. Hablando vulgarmente, aquello se atascó. Y al atascarse hizo que se dilatase y, como consecuencia, que se comprimiera el cerebro en sí. Entonces, el peligro grave es que la hemorragia se desborde, salga de los ventrículos y que al caer haga destrozos en el cerebro de un niño que está en formación. Hubo que operar al niño para ponerle una válvula que hiciera las veces de la que él no tenía de nacimiento. Digamos que le pusieron una válvula para que aquello vaciara, se descongestionara, y así hubiera una descompresión en la cabeza. Funcionó, pero al final la sangre ya había salido de la cavidad ventricular y, efectivamente, había causado lesiones.

—¿Qué tipo de lesiones?
En la resonancia no se veía bien, pero los daños que tiene mi hijo son considerables.
- ¿Qué nivel de considerables?
Tampoco se puede saber muy bien, pero tengo la firme voluntad de pasar por esto. Es algo que nos ha tocado vivir. Nos lo ha mandado Dios. Mi mujer y yo somos fuertes. Hemos decidido, como decía mi madre, que todas las noticias malas tienen un lado positivo. Y hemos decidido buscarlo. Hemos encontrado muchos lados positivos también.
—¿Qué es lo que tenemos?
Lo que tenemos ahora es un «no se sabe». Tenemos un niño con problemas que probablemente sean serios y que pueden ser motores, neurológicos; que pueden ser de cualquier tipo. Mi niño, a lo mejor, no anda bien o no andará. Si verá, pues a lo mejor verá bien o sólo sombras, pero lo que sí es seguro es que va a ser un niño feliz, porque es un regalo de Dios. La parte positiva de todo esto, que siempre la tiene, es que él ha hecho un esfuerzo vital enorme para estar aquí con nosotros. Y ese esfuerzo se lo tenemos que devolver nosotros con creces. Fabiola es un «diez». Yo he descubierto de verdad la dimensión de mi mujer, porque no se puede ser mejor. Como tía, como señora, como madre... Y estoy orgullosísimo de que sea mi mujer. Nos estamos tomando esto como una bendición. Va a ser un niño queridísimo y le vamos a hacer feliz el tiempo que Dios quiera, seguro. Los médicos nos han

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